Sorprendente – joven Gana 100.000$ al año jugando videojuegos

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Hace  un par de años, Diego “Quas” Ruiz voló desde Venezuela a Los Angeles para asumir un empleo poco convencional: jugar videojuegos. Sin familiares ni conocidos que pudiesen sustentarlo en caso de fracasar, arriesgó todo lo que tenía en busca de una vida más estable.

“En Venezuela, te preocupas todos los días por lo que vas a hacer, el trabajo que puedes obtener, como vas a mantenerte en marcha,” dijo. “Pensé que la vida en los Estados Unidos sería más fácil, más avanzada, menos estresante.”

Hoy día, el idílico “sueño americano” de Ruiz es una realidad: forma parte del Team Liquid, un grupo profesional de jugadores del popular multijugador masivo en linea “League of Legends”, y gana aproximadamente 100.000$ al año entre su salario, ingresos de patrocinantes y regalías de Twitch, la red de streaming exclusiva para gamers.

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Entre sus responsabilidades se encuentra practicar 10 horas al día (o más), pero las recompensas han sido numerosas.

Nacido en Maracaibo, la odisea de Ruiz inició con un Nintendo 64 y “Super Mario 64″ a la edad de cinco años. Como muchos jugadores, aprendió a hablar inglés para descubrir “qué demonios estaba pasando” en sus partidas.

Pero a medida que crecía, su pasión por los videojuegos se expandió, al igual que su curiosidad por experimentar otras plataformas.

Su primera Pc fue una Pentium IV que su madre llevó al hogar después de adquirir un ciber café en el centro de la ciudad. Ruiz insistió en que se trataba de una necesidad para sacar buenas notas en el colegio, pero en realidad era una mera estrategia para jugar “Age of Empires II”. Buscó el archivo de 47mb en Internet para descargarlo: necesitó una semana entera.

Sin embargo, el verdadero cambio se produjo cuando decidió visitar el ciber café de su madre, donde descubrió en la web toda una comunidad entera de jugadores como él.

“Defense of the Ancients”, “Heroes of Newerth”, un mundo entero de posibilidades se abrió ante él, y cada día después de clases visitaba el local para continuar con sus descubrimientos. Cuando cumplió 17 años, apareció “League of Legends”.

 

Al principió detestó las mecánicas, y no fue hasta un año más tarde de su primer contacto cuando empezó a tomarlo en serio. Creó varias cuantas y, en vez de subir de nivel para enfrentar a jugadores avanzados, permaneció por un tiempo entre una comunidad amateur para aprender con destreza toda clase de movimientos y habilidades.

A medida que fue mejorando comenzó a participar en torneos, y aunque a veces la velocidad de su conexión de Internet se convertía en un problema, logró hacerse un pequeño espacio entre los rankings.

Empezó a estudiar ingeniería, y admitió que “estaba obteniendo buenas notas. Socializaba mucho. Estaba emocionado con la carrera.”

No obstante, después de un primer semestre, la realidad de la situación económica del país lo golpeó cuando unos compañeros le comentaron que tendrían suerte de obtener un empleo con el gobierno, o un trabajo mal pagado en algún otro sitio.

“¿Para qué gastar seis años de mi vida estudiando ingeniería si me voy a convertir en taxista?”, se preguntó.

La reflexión mermó sus ánimos por el estudio y, aunque no dejó la carrera, volcó nuevamente su atención hacia el juego.

Fue entonces cuando descubrió ELO-Boosting, un método para ganar dinero a través de “League of Legends”, jugando con cuentas ajenas para aumentar la experiencia de dichos usuarios. Debido a su reputación, la demanda por sus servicios fue inmediata.

Antes de que pasara mucho tiempo empezó a ganar 2.000$ al mes, cifra que se multiplicaba cuando lograba intercambiar los dólares por la moneda de su país.

En 2013, con su fama en el tope, fue contactado por Kevin “Aries” Gao, un ex-jugador que estaba iniciando un equipo llamado New World Eclipse que se encargaría de entrenar a jugadores jóvenes.

Gao le pidió a Ruiz que tomara un avión a Los Angeles… y lo demás es historia.

“Era ridículo,” dijo, acerca de las razones que lo obligaron a dejar el país. “Había largas colas en los supermercados de gente para comprar productos básicos como leche o pollo. Si se les acababa, no podías comprar nada. Ni siquiera papel toilet”.

Con una visa de turista y la colaboración del inversor del equipo, Ruiz logró participar en diversos campeonatos, obteniendo victorias y derrotas que fortalecieron sus lazos con el mundo del juego profesional.

Se estableció en un apartamento con los demás miembros del equipo y con el pasar de los meses, gracias a un colaborador, logró obtener una Visa Atleta P1, que fue recientemente expandida a los videojugadores.

Ruiz ya lleva dos años sin pisar Venezuela y, con 23 años, está pensando en la vida que llevará después de retirarse, a los 25, edad en que la mayoría lo hace. Pretende quedarse en los Estados Unidos, pero todavía le quedan unos cuantos campeonatos más hasta que se vea obligado a decidir.

Simplemente “League of Legends” cambió su vida.

Natasha Martinez
Natasha Martinez

Periodista apasionada, corresponsal de TechPepper en San Francisco, amante de la tecnología y exploradora de todo lo que se mueve en Silicon Valley ,

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