En 2008, Steve Jobs presentó el MacBook Air original sacándolo de un simple sobre manila, marcando un antes y un después en el mundo de los portátiles. Desde entonces, la delgadez se convirtió en el principal objetivo de fabricantes como Apple, Dell, Samsung y HP, quienes adoptaron el diseño unibody de aluminio que, aunque elegante y premium, limitó drásticamente el espacio para baterías de gran capacidad. Como resultado, los usuarios de estos ultrabooks empezaron a enfrentarse al problema recurrente de tener que cargar sus equipos a mediodía o incluso antes.
Frente a esta limitación, el equipo londinense Krafted propone una solución innovadora: Krafted Edge, una batería externa ultrafina de 20,000mAh diseñada para complementar el volumen renunciado en los laptops delgados. Este dispositivo tiene un grosor de tan solo 12,88 mm, exactamente el mismo tamaño que la base de portátiles como MacBook o Dell XPS, lo que permite guardarlo en la misma funda y utilizarlo bajo el equipo sin que desentone o moleste.
Krafted Edge ofrece salida USB-C de 65W, suficiente para cargar una MacBook o un Dell XPS a máxima velocidad, algo que la mayoría de baterías portátiles no alcanzan. Además, incorpora un sistema de batería reemplazable por el usuario, lo que significa que la vida útil del Krafted Edge no se limita al desgaste de las celdas internas, sino que puede alargarse indefinidamente simplemente sustituyendo el módulo de batería cuando éste pierda capacidad.
El diseño ha sido cuidadoso hasta en los detalles más específicos. Por ejemplo, en la parte inferior del dispositivo incluyen barras de silicona que permiten mantener una pequeña separación con el portátil, evitando el sobrecalentamiento sin necesidad de usar ventiladores ni rejillas de ventilación visibles, una característica práctica que pocas compañías se han tomado la molestia de implementar en productos similares.
Con 20,000 mAh y 65W por USB-C, Edge es capaz de ofrecer hasta tres cargas completas a un portátil, cuatro cargas a un smartphone y hasta 35 cargas a auriculares inalámbricos, además de contar con un puerto USB-A adicional para dispositivos y accesorios más antiguos. Esta configuración permite cargar simultáneamente un laptop y un teléfono, algo esencial para profesionales que pasan largas jornadas en movimiento.
La construcción utiliza aluminio de grado aeronáutico para la carcasa, mientras que los detalles están elaborados con plásticos reciclados procedentes de residuos oceánicos, conectores metálicos trenzados y una etiqueta de cuero vegetal, reflejando un compromiso con la sostenibilidad que va más allá del simple marketing. A nivel de certificaciones, Edge cumple con CE, UKCA y UN38.3, y con una capacidad de aproximadamente 74Wh, está dentro de los límites permitidos para llevar en cabina en la mayoría de aerolíneas internacionales sin necesidad de autorización especial.
Esta característica es vital para viajeros frecuentes, ya que la normativa sobre baterías de litio en equipaje de mano se ha endurecido en muchos países y evitar confiscaciones es una prioridad. El Krafted Edge está diseñado para viajar con total tranquilidad, adaptándose al estilo y necesidades de los usuarios de dispositivos de alta gama.
La gran ventaja de Krafted Edge frente a otros power banks es su sistema de batería intercambiable, que rompe con el modelo de producto de un solo uso típico en este segmento. Gracias a esto, tanto la estructura de aluminio como los cables y circuitos están pensados para acompañar a sus usuarios durante años, ofreciendo un producto más sostenible y de mayor valor a largo plazo.
Actualmente, Krafted Edge está disponible en Kickstarter con un precio promocional de 139,99 dólares, frente a un precio final estimado de 200 dólares cuando la campaña termine. También se ofrece un pack doble con un 37% de ahorro por 249 dólares. Los envíos están planificados para julio de 2026 y serán internacionales, acercando esta innovadora alternativa a usuarios de todo el mundo que buscan un producto funcional, elegante y duradero para completar sus portátiles ultrafinos.