Hace casi diez meses que recibí el Google Pixel 10 Pro XL y desde entonces ha sido mi teléfono principal, especialmente para la fotografía. Durante este tiempo he tomado más de 4.000 fotos y vídeos con él, explorando a fondo todas sus características. Sin embargo, hay una función en concreto que, a pesar de mis intentos, sigue sin funcionar como esperaba: Auto Best Take.
Auto Best Take es la evolución más inteligente y simplificada de la función Best Take que incorporaban los modelos anteriores de Pixel. Su propuesta es prometedora: seleccionar automáticamente la mejor foto de una serie, facilitando al usuario elegir la imagen perfecta sin complicaciones. No obstante, en mi experiencia, esta función no consigue dar ese salto de calidad y utilidad que se espera de un móvil con la reputación del Pixel 10.
He probado diferentes escenarios y estilos fotográficos, desde retratos hasta escenas con poca luz, pero el sistema Auto Best Take rara vez selecciona la imagen que personalmente consideraría la mejor. A menudo escoge fotos en las que la pose o expresión no son las más favorecedoras, lo que me deja perplejo ante el criterio que sigue el algoritmo.
Esta situación resulta especialmente frustrante porque el Pixel 10 Pro XL tiene un conjunto de cámaras excelente y sus capacidades fotográficas están entre las mejores del mercado. Por eso, que su función más innovadora relacionada con la selección automática de imágenes no alcance el nivel esperado crea desconcierto y algo de decepción.
El sistema está diseñado para simplificar y mejorar la experiencia fotográfica, pero parece que todavía le falta madurez o ajustes finos para entender verdaderamente qué fotografía es la «mejor» según los ojos humanos, o al menos los míos. Dicha limitación me ha llevado a seguir confiando más en mi criterio personal para elegir las fotos en lugar de dejar que Auto Best Take decida por mí.
En resumen, el Pixel 10 Pro XL sigue siendo mi herramienta indispensable para capturar imágenes diariamente. Sin embargo, la función Auto Best Take —con la que Google pretendía innovar en la fotografía móvil— no ha cumplido sus expectativas personales tras meses de uso intensivo.