Crosshub impulsa un chequeo vocal para reforzar la seguridad en pagos

La empresa surcoreana Crosshub presenta V-Pay, un sistema que utiliza la voz como capa adicional para confirmar transacciones económicas, buscando ofrecer una verificación de identidad más precisa y dificultar fraudes en pagos digitales.

Durante una presentación en Seúl, Crosshub expuso un concepto claro: aunque un código de aprobación puede indicar que un usuario ingresó una clave, no garantiza que esa persona haya entendido o realmente autorizado el pago. Para resolver esta limitación, la compañía propone V-Pay, un mecanismo de verificación basado en la voz que añade un paso extra de seguridad en las transacciones.

La tecnología vocal se ha expandido rápidamente, integrándose en vehículos, gafas inteligentes, quioscos y, próximamente, en una nueva generación de asistentes de inteligencia artificial. Sin embargo, el valor diferencial de Crosshub no reside en que el pago se realice por voz, sino en incorporar el reconocimiento vocal como una “capa de confirmación específica para cada transacción” que fortalezca la autenticidad del pago.

Esta innovación complementa el trabajo previo de la compañía con B-Pay, una solución que combina la verificación de identidad mediante IDBlock con pagos internacionales. De hecho, esta tecnología fue galardonada en CES 2026 con un premio a la Innovación en FinTech. V-Pay y Smart ID se presentan como extensiones de esta infraestructura integrada de identidad y pagos.

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Contrario a asistentes tipo Siri que ejecutan órdenes vocales genéricas, V-Pay genera una frase única, relacionada con la transacción en curso, que el usuario debe pronunciar. El sistema verifica la frase y compara características de la voz, como entonación y pronunciación, con los datos registrados previamente. Además, un motor de riesgo evalúa factores contextuales como montos atípicos, dispositivo o ubicación para decidir si es necesario ese chequeo extra.

Según representantes de Crosshub, la idea no es competir con asistentes de voz existentes, sino complementarlos. Por ejemplo, una compra recurrente de 5 dólares a un mismo café los lunes por la tarde no se considera un evento riesgoso, en contraste con una compra luxosa inesperada de 4.000 dólares desde otro continente. La detección vocal actuaría como una verificación adicional cuando el sistema detecta anomalías.

La propuesta más innovadora reside en la verificación de identidad a través de patrones vocales en lugar de simplemente identificar pagos atípicos. El sistema analiza características como frecuencia y entonación sin almacenar grabaciones de voz sin procesar, preservando la privacidad del usuario.

El núcleo tecnológico es la frase dinámica, que dificulta ataques de repetición porque una grabación previa no coincide con futuras transacciones. No obstante, el reto de las voces sintéticas o deepfakes es real. Las directrices del NIST para verificaciones biométricas remotas enfatizan la necesidad de detección de ataques de presentación y controles estrictos, aunque reconocen que ninguna técnica es infalible.

Crosshub se enfrenta a estos desafíos con planes para realizar más pruebas y obtener certificaciones que demuestren la fiabilidad del sistema frente a falsificaciones. Por ahora, V-Pay es un producto en desarrollo con un prototipo funcional, al que la empresa planea integrar en colaboración con instituciones financieras y proveedores de pagos.

Además, Crosshub contempla una idea novedosa: incorporar publicidad hablada durante el proceso de confirmación vocal. Esta opción, que los usuarios podrían aceptar voluntariamente, consistiría en introducir nombres de marcas o promociones en la frase que el cliente debe repetir, lo que a priori ofrece un enorme potencial para anunciantes.

Por otra parte, Smart ID complementa esta línea tecnológica focalizándose en el ámbito académico. Esta solución busca unificar el acceso a diferentes servicios universitarios como inicio de sesión único (SSO) en bibliotecas, residencias, sistema de asistencia y pagos dentro del campus, habitualmente desconectados en diversas bases de datos.

Crosshub ya ha firmado acuerdos para adoptar esta credencial digital en la Universidad de Danang de Ciencias y Educación, así como con la Universidad Nacional de Vietnam en Hanoi y Ciudad Ho Chi Minh. Esta plataforma conectaría los accesos y la gestión administrativa con servicios de pago locales, con la ambición de extenderse al resto de Vietnam, a nivel ASEAN, y a sistemas inteligentes de edificios y ciudades.

La propuesta responde a necesidades concretas como la pérdida o el olvido de tarjetas físicas, la dificultad para acceder a expedientes tras graduarse o la repetida autenticación en sistemas independientes. Sin embargo, la compañía aclara que Smart ID está aún en desarrollo y prioriza la comodidad más que la seguridad absoluta, pues, por ejemplo, se podrían compartir dispositivos para que otras personas accedan a servicios como la biblioteca, al igual que se presta una tarjeta física.

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