Según la encuesta «State of AI in the Enterprise» realizada por Box, el 83% de las grandes organizaciones ya utilizan agentes automatizados en alguna capacidad. Estos bots facilitan el aumento de la productividad y la eficiencia de los equipos, sin embargo, como ocurre con cualquier tecnología emergente, su integración puede generar dificultades y riesgos de ciberseguridad.
Recientes incidentes relacionados con agentes en el sector tecnológico han provocado preocupación sobre las posibles implicaciones a largo plazo en la seguridad informática. Por ello, en el último episodio del podcast ITPro, Ross Kelly y Bobby Hellard han entrevistado a Heather Ceylan, directora de seguridad (CISO) de Box, para analizar cómo la empresa emplea internamente estos agentes y qué recomendaciones ofrecen para su adopción segura en el entorno empresarial.
Agentes que revolucionan la defensa ante ciberataques
“Creo que para los equipos de seguridad, finalmente disponemos de la capacidad para adelantarnos a los atacantes”, afirma Ceylan. Cuenta que Box ha invertido en cinco áreas principales dentro de su equipo de seguridad para el desarrollo y uso de agentes durante el último año, y que ya se están comenzando a medir los retornos de esta inversión.
La primera e ineludible se ubica en el Centro de Operaciones de Seguridad (SOC). En esta área, los agentes automatizan el trabajo repetitivo y operativo como la clasificación inicial de incidentes, el enriquecimiento de datos, y la correlación de registros, tareas que anteriormente requerían un esfuerzo humano considerable. Sin embargo, la valoración final sobre qué incidentes se deben escalar sigue confiándose al juicio de expertos humanos.
Agilidad y precisión en la era de la IA agente
Heather destaca la imposibilidad de avanzar con la suficiente rapidez sin el apoyo de agentes automatizados: “Los tenemos integrados en todo nuestro proceso de desarrollo de software, especialmente en las revisiones de diseño y arquitectura de seguridad. Estos agentes son mucho más potentes que un humano, porque no solo identifican fallos, sino que pueden aplicar directamente correcciones”.
Reconoce que la velocidad a la que evoluciona el panorama tecnológico puede resultar agotadora, con avances que a menudo obligan a replantear estrategias por completo: “A veces parece que damos dos pasos hacia adelante para luego leer una noticia que nos obliga a repensar todo de nuevo. Muchos equipos de seguridad sienten ya cierto desgaste por esta constante adaptación”.
Ventajas de un enfoque multimodelo en IA
Otro punto destacado por la CISO es la importancia de emplear múltiples modelos de inteligencia artificial simultáneamente: “Antes no lo tenía tan presente, pero ahora me parece fundamental. No podemos depender de un único modelo para realizar la mayoría de nuestras tareas.”
En el caso concreto del descubrimiento de vulnerabilidades, explica que están alejándose de depender exclusivamente de proveedores o modelos específicos. Adoptar un enfoque multimodelo permite obtener resultados más precisos y completos, agilizando la detección y mitigación de riesgos.
Adoptar agentes con seguridad y control
La incorporación de agentes de IA a los procesos empresariales representa una gran oportunidad, pero su uso exige rigor en la implementación y un control exhaustivo para evitar brechas o abusos que puedan poner en peligro la información sensible. Box trabaja también en nuevos controles para garantizar que los agentes actúen dentro de límites seguros y que sus operaciones sean auditables.
La experiencia de esta compañía pone en evidencia que con una estrategia adecuada y un enfoque mixto de tecnología y supervisión humana, las organizaciones pueden aprovechar todo el potencial de la inteligencia artificial para fortalecer su ciberdefensa y mantenerse un paso por delante de las amenazas.