La diseñadora china Tongqi Lu presenta ‘Call It a Day’, una innovadora colección de iluminación que cambia el paradigma de cómo interactuamos con las lámparas en casa. Compuesta por una lámpara de mesa, una de pie y un modelo colgante, esta serie destaca por contar con pantallas suaves de silicona translúcida y eliminar totalmente los interruptores convencionales. Para encenderlas basta con pulsar, tocar o tirar de cualquier parte de la superficie, sin necesidad de buscar un botón o palanca precisa.
Este enfoque no solo facilita su uso después de un día agotador, cuando cuesta coordinar con exactitud los movimientos, sino que refuerza una experiencia más instintiva y natural. Tongqi Lu lo define como la intención de que la luz se active cuando el cuerpo se relaja y se resiste a esforzarse, un diseño pensado para esos escasos segundos en los que solo queremos que algo funcione sin complicaciones.
Las lámparas de silicona de ‘Call It a Day’ suponen una ruptura con la tradición, ya que este material se utiliza habitualmente únicamente como difusor para tiras LED, nunca como estructura visible y táctil principal. Aquí, la silicona actúa además como sensor, detectando el contacto y los gestos del usuario en toda su superficie, lo que permite una interacción sin puntos específicos que deba acertar el usuario, algo muy habitual en el diseño tradicional de iluminación.
En cuanto a la inspiración, Lu señala que su propuesta nace de la experiencia cotidiana de llegar a casa y perder en un instante la energía para realizar movimientos finos; la lámpara responde con sencillez al deseo de encender la luz sin pensar. Incluso el cable enroscado amarillo que recorre la colección recuerda de forma sutil a las clásicas cadenas de tirón, adaptadas con un toque moderno y sin nostalgia excesiva.
El proceso creativo y productivo se desarrolla en un modesto estudio en Shanghái, con una mesa plegable cubierta de plástico, bidones de silicona y vistas al skyline. Antes de la fabricación, la diseñadora y su equipo trabajaron con maquetas a escala real hechas de cartón, probando proporciones y gestos hasta fijar el concepto. Esta metodología artesanal da sentido al resultado final y refleja que la simplicidad aparente oculta un alto grado de precisión y cuidado.
La fabricación de las pantallas de silicona es especialmente compleja. Se emplean moldes de grandes bloques con texturas finas que se transmiten a la superficie creando un patrón tejido muy agradable a la vista cuando la lámpara está encendida. La silicona, que tiende a pegarse a sí misma, debe ser manejada con técnicas cuidadosas para evitar roturas o uniones indeseadas. Además, la transparencia hace que cualquier burbuja de aire sea visible, por lo que verter el material sin introducir burbujas es un arte que los artesanos dominan vertiendo la silicona en forma de cinta fina y continua.
Esta labor manual y la destreza requerida demuestran que detrás de una experiencia de usuario sencilla existe un trabajo minucioso que rara vez puede valorarse a primera vista. Aquí, sin embargo, ese esfuerzo es visible en cada etapa del diseño, ya que la producción no se realiza en cadena industrial, sino con dedicación cuidadosa y paciencia en un taller pequeño.
En perspectiva, ‘Call It a Day’ no solo ofrece un producto funcional sino que también invita a reflexionar sobre la relación entre esfuerzo y facilidad, táctilidad y tecnología. Tongqi Lu conecta además esta serie con sus obras anteriores, que incluyen piezas inspiradas en la naturaleza, como lámparas en forma de limón o colecciones que evocan árboles y nenúfares, todas ellas orientadas a reconectar al usuario con su cuerpo y su entorno tras la agitación urbana.
El tiempo dirá si el enfoque táctil y la ausencia de interruptores tradicionales mantienen su eficacia tras un uso prolongado, pero el planteamiento intencional de esta colección es ya en sí mismo un logro del diseño contemporáneo.