Este mes se sucedieron hechos inesperados en Automattic, la compañía detrás de la popular plataforma de código abierto para la creación de sitios web WordPress.
La empresa comunicó el pasado jueves que su CEO y cofundador Matt Mullenweg se encontraba en un permiso temporal. Mullenweg, quien fundó WordPress en 2003 y Automattic en 2005, fue sustituido momentáneamente por el director financiero Mark Davies. Sin embargo, menos de 36 horas después, el propio sábado, la firma emitió un nuevo comunicado anunciando la reincorporación de Mullenweg al cargo.
Según la nota, Mullenweg estuvo fuera únicamente 33 horas y 20 minutos, periodo durante el cual Automattic no ha dado detalles públicos sobre las causas que motivaron su salida ni las razones que precipitaron su regreso.
Automattic, que agrupa productos como WordPress, el servicio de comercio electrónico WooCommerce, el microblogging Tumblr y el cliente de mensajería instantánea Beeper, parece atravesar un episodio interno inédito en su historia reciente.
Apoyo corporativo frente al misterio
Megan Fox, directora de comunicaciones de Automattic, ha declarado públicamente que Mullenweg cuenta con el pleno respaldo del consejo de administración. Además, menciona que empleados y altos cargos de la empresa también han expresado su apoyo al CEO.
En mensajes internos publicados posteriormente, Mullenweg indicó: «Estoy satisfecho de anunciar que el consejo ha vuelto a estar de acuerdo y que sigo al mando de Automattic. Han ocurrido muchas cosas en estas 48 horas que debemos esclarecer, y espero que gran parte sea fruto de un malentendido, pues tengo un enorme respeto hacia los involucrados».
¿Intento fallido de golpe de estado en la cúpula?
Expertos del sector no dudan en señalar que esta secuencia apunta a una posible y fallida maniobra para arrebatar el control a Mullenweg. Roman Milyushkevich, CEO y CTO de HasData, afirma que las empresas pueden sobrevivir a la salida de un CEO, pero enfrentan una crisis cuando los empleados no saben qué procesos de gobierno están vigentes.
Según Milyushkevich, el cuadro completo podría incluir una nueva votación del consejo en esos 33 horas, negociaciones internas o externas, reconsideraciones de las consecuencias de destituir al fundador, o acuerdos no divulgados. En su opinión, lo esencial ahora es que Automattic establezca un proceso claro y entendido de gestión de conflictos graves entre consejo y dirección.
Por su parte, el científico del comportamiento y profesor visitante Ricardo D’Olivar señala que el foco debe estar en si los stakeholders tienen suficiente información para discernir si el cambio fue una corrección responsable o un pulso por el poder sin resolver.
D’Olivar advierte que la incertidumbre dañaría la confianza de empleados y futuros candidatos, quienes podrían dudar sobre la estabilidad de las decisiones y el respaldo corporativo, así como los inversores, que demandarían evidencia clara sobre la capacidad del consejo para manejar tensiones serias.
Un fenómeno recurrente entre CEOs de tecnología
La situación de Mullenweg podría parecer la más rápida en cuanto a una salida y rápida reincorporación de un CEO, pero no es inédita. Por ejemplo, Sam Altman, de OpenAI, fue cesado y retornó tras apenas cinco días debido a la presión interna y externa. También Steve Jobs fue expulsado de Apple en 1985 y volvió tras más de una década para liderar su renacimiento. Otros casos conocidos incluyen a Jack Dorsey en Twitter y Michael Dell en Dell Technologies.
En definitiva, los recientes acontecimientos en Automattic podrían tratarse de una nueva vuelta de tuerca dentro de estas dinámicas habituales del sector tecnológico, o de un conflicto interno cuya verdad solo saldrá a la luz en futuras memorias. Mientras tanto, la comunidad de WordPress sigue atenta a uno de los capítulos más inesperados en la gestión de sus figuras clave.