Hace un año, H. Moser & Cie sorprendió al mercado con la edición especial Streamliner Alpine Mechanics Edition, creada para el Gran Premio de España y pensada para los profesionales que trabajan en el paddock. Ahora, la firma suiza retoma esa inspiración para lanzar un nuevo modelo con un enfoque aún más singular: el Streamliner Off-Grid, un reloj híbrido que mantiene la esencia mecánica de la colección Streamliner pero incorpora tecnología digital de última generación.
El Off-Grid se diferencia por su caja con forma almohadillada, con unas medidas de 42,6 mm de diámetro y 14,4 mm de grosor. Su esfera esqueletizada deja entrever la electrónica que debajo se oculta, añadiendo un toque futurista sin perder la sofisticación tradicional. Esta composición inusual integra a la perfección el mundo analógico y digital.
La parte superior de la esfera conserva la estética minimalista característica de Moser, con una pequeña pantalla analógica situada a las 12 horas. Esta pieza está disponible con un acabado fumé en dos colores emblemáticos de la marca: rojo o Blackor. Los índices y las agujas están fabricados en Globolight cerámico para ofrecer lectura óptima y elegancia. Mientras tanto, el resto de la esfera exhibe los circuitos electrónicos que alimentan las funciones digitales.
A diferencia de otros relojes inteligentes, el Off-Grid no cuenta con sensores para monitorear ritmo cardíaco, ni seguimiento de actividad física ni recibe notificaciones constantes. En su lugar, ofrece funcionalidades clásicas de la alta relojería digital, como calendario perpetuo, segundo huso horario (GMT), cronógrafo con función split-seconds, temporizador, alarma vibratoria, fases lunares y datos de amanecer y atardecer.
La conectividad con dispositivos iOS y Android se realiza mediante Bluetooth a través de una aplicación complementaria, aunque la mayoría de los ajustes se pueden manejar directamente en el reloj. El control más destacado es el exclusivo pulsador ubicado a las 9 horas, bautizado como selector Off-Grid. Esta función sustituye al selector de modo F1 presente en la edición Alpine Mechanics, y permite acceder a un selector de países y un diccionario integrado que traduce 10 frases esenciales a 21 idiomas, facilitando la comunicación en viajes sin necesidad de recurrir al teléfono móvil.
El motor que impulsa esta fusión tecnológica es el calibre D10, desarrollado junto a la empresa suiza Sequent. Esta maquinaria digital cuenta con 186 componentes y vibra a una frecuencia de 32.768 Hz, garantizando una precisión de ±0,3 segundos diarios. La autonomía varía según su uso: más de 12 meses en modo solo analógico y considerablemente menos si se emplean frecuentemente las funciones digitales. La recarga de la batería es inalámbrica, a través de la parte trasera de zafiro, y la resistencia al agua alcanza los 120 metros, asegurando durabilidad en diversas condiciones.
El Streamliner Off-Grid está disponible en dos versiones: acero tratado con PVD azul con esfera Blackor fumé y correa de caucho blanca integrada; o acero PVD negro acompañado de esfera roja fumé y correa negra. Ambas ediciones limitadas a tan solo 1.000 piezas en el mundo, cuentan con un precio aproximado de 3.900 francos suizos (alrededor de 4.800 dólares), marcando la entrada más asequible dentro de la gama Moser.
Inicialmente, esta pieza exclusiva estuvo reservada para clientes existentes de la marca hasta el 23 de septiembre, tras lo cual se abrió la posibilidad de compra para el público general hasta agotar existencias, previstas hasta el 5 de octubre. Este reloj, que fusiona diseño emblemático, artesanía tradicional y tecnología inteligente de uso práctico para viajeros y conocedores, reafirma el compromiso de H. Moser en innovar sin perder su identidad.