Okta Inc., líder en gestión de identidades y accesos, está utilizando su agente de inteligencia artificial Dex para optimizar el soporte interno a los empleados y, al mismo tiempo, convertirlo en un banco de pruebas para las soluciones que ofrece a sus clientes corporativos.
Desde su implementación, Dex ha superado ampliamente las expectativas iniciales. El año pasado, el objetivo era ahorrar 250.000 horas de trabajo a los empleados mediante el uso del agente inteligente, cifra que ya fue superada con creces. Este éxito ha motivado a la compañía a elevar la meta para 2026 y aspirar a ahorrar hasta un millón de horas de trabajo, lo que refleja el compromiso firme de Okta con la eficiencia operativa y la transformación digital interna.
Además de la mejora en la productividad, Dex sirve como un entorno de pruebas denominado “customer-zero” (primer cliente) donde Okta puede validar y perfeccionar sus tecnologías de control de identidad. Esta estrategia permite a la empresa anticipar desafíos y ajustar sus herramientas de gestión de accesos antes de implementarlas a gran escala en su amplia base de clientes globales.
Según Jenna, ejecutiva de Okta, este enfoque también facilita la priorización de inversiones tecnológicas, asegurando que los recursos se dirijan hacia desarrollos que aporten el mayor valor tanto a la empresa como a sus usuarios finales. Con Dex en el centro de esta estrategia, Okta combina la innovación tecnológica con la experiencia práctica para fortalecer su propuesta en el competitivo mercado de la seguridad y el control de identidades digitales.