Un reciente análisis independiente ha puesto en evidencia posibles recortes de calidad en los componentes del iPhone 18 Pro de Apple. Las pruebas destacan un notable retroceso en el rendimiento del panel de pantalla OLED y confirman preocupaciones previas sobre la velocidad del almacenamiento flash en los modelos de mayor capacidad.
El canal de pruebas Poorplayer en Weibo ha publicado evaluaciones que muestran que el panel OLED Samsung G9N usado en el iPhone 18 Pro presenta una precisión de color notablemente inferior a la de su predecesor, el iPhone 17 Pro. El estudio, que mide la variación Just Noticeable Color Difference (JNCD), revela que ya a 20 grados de ángulo de visión horizontal se empiezan a apreciar desviaciones visibles en los colores, y dichas variaciones aumentan hasta alcanzar un pico cercano a 3.0 JNCD entre los 35 y 40 grados. Además, se observa una creciente dominancia de tonalidades verdosas que no se daban en generaciones anteriores.
Históricamente, los paneles G9N de Samsung superaban en ángulo de visión a los equivalentes de LG Display. Por ello, esta caída en la experiencia visual a ángulos estándares resulta especialmente llamativa y supone un paso atrás en la calidad del display.
Por otro lado, reportes de la industria surcoreana, como el medio The Elec, señalan que estos cambios técnicos coinciden con una fuerte presión para reducir costes en la cadena de suministro. Apple habría negociado un precio cercano a 70 dólares por panel OLED para el iPhone 18 Pro Max, cifra que podría incluso situarse en torno a 66,50 dólares tras las negociaciones, lo que representa un recorte aproximado del 20 % frente a los 80 dólares pagados en la generación anterior.
Este ajuste agresivo en precios podría estar detrás de la pérdida de calidad detectada, si bien no se ha establecido una relación directa que lo confirme plenamente.
En cuanto al almacenamiento interno, análisis anteriores realizados por Homolab descubrieron que mientras las versiones de 256 y 512 GB del iPhone 18 Pro mantienen la utilización de memoria TLC NAND estándar, los modelos de 1 y 2 TB incorporan memoria QLC NAND más lenta, suministrada por SK Hynix. Esta tecnología, aunque más económica, reduce significativamente la velocidad sostenida de escritura una vez que las cachés internas SLC y TLC se agotan.
Este cambio es clave ya que afecta directamente al rendimiento en tareas de escritura continuada, algo que suele ser muy valorado por los usuarios más exigentes. El reconocido analista Ice Universe destacó en Twitter que si una marca de teléfonos Android hubiera incorporado cambios similares en sus modelos bandera, la reacción del público habría sido considerablemente más dura.
El iPhone 18 Pro parte de un precio base en Estados Unidos de 1.199 dólares. No obstante, los expertos advierten que el comportamiento del hardware puede variar incluso entre lotes de producción diferentes, lo que genera incertidumbre sobre la uniformidad de la calidad entregada al consumidor final.
En definitiva, estas pruebas sugieren que Apple ha optado por ciertos compromisos en componentes críticos de su último modelo Pro, posiblemente motivados por la necesidad de ajustar costes. Esto se traduce en una experiencia visual menos fiable y una disminución en el rendimiento de almacenamiento en las opciones superiores, aspectos que podrían poner en entredicho la reputación de excelencia que la marca ha cultivado históricamente.