En Richmond, Texas, Lindsey Austen hizo un pedido online que incluía comida para gatos, bombillas y plantillas para zapatos, y terminó viendo cómo un dron entregaba su paquete de manera inesperada: dejó caer todo en su piscina y jacuzzi. Aunque fue un error por seleccionar sin querer la entrega por dron de Amazon Prime Air, este incidente se hizo viral y sirvió para destacar cómo diferentes empresas abordan la entrega aérea.
El 5 de octubre, Wing y Walmart anunciaron que en 2027 su red de drones llegará a Denver y Seattle, sumándose a un plan que abarcará más de 270 tiendas Walmart. Su dron Hummingbird opera a unos 7 metros de altura y baja los paquetes con un sistema de cuerda, lo que evita que los paquetes caigan en zonas inadecuadas a menos que el usuario lo solicite. Este aparato puede volar a velocidades de hasta 60 millas por hora (casi 100 km/h) y la versión más grande transporta hasta cinco libras (alrededor de 2,3 kilos), según datos oficiales de Wing. Walmart promete entregas de productos de supermercados en tan solo 30 minutos, con una media de 23 minutos, un avance que podría transformar el reparto rápido en áreas urbanas.
El modelo Hummingbird es un dron híbrido, combinando rotores para el despegue y aterrizaje vertical con un ala fija para vuelos sostenidos, permitiéndole despegar verticalmente y desplazarse como un pequeño avión. Según documentos de la FAA, sus versiones pesan entre 14 y 24,3 libras, y su diseño modular permite crear diferentes tamaños a partir de componentes comunes, optimizando desarrollo y mantenimiento. Después de detectar que un 30 % de las entregas requería varias salidas, Wing desarrolló la variante más grande para aumentar la capacidad.
En contraste con el dron MK30 de Amazon, que pesa cerca de 78 libras vacío y se acerca mucho al destinatario para entregar el paquete, el diseño de Wing apuesta por mantener la parte robusta en altura y solo dejar caer la caja ligera, minimizando riesgos y mejorando la seguridad. Al prescindir de paracaídas, que otros modelos como el de Zipline incorporan, Wing reduce peso y complejidad, siguiendo una estrategia basada en simplificar para evitar accidentes.
Los tiempos de vuelo del Hummingbird suelen ser inferiores a cinco minutos, mientras que la mayor parte del tiempo restante corresponde a logística en tierra. La FAA ha autorizado hasta 400 vuelos diarios por cada uno de los 368 centros de operación de Wing, lo que en total permite formalmente unas 147.200 entregas diarias. Aunque ha habido un incidente en Kemah, Texas, donde un dron sufrió un fallo y se incendió tras colisionar con una línea eléctrica, no hubo heridos. Sin embargo, la regulación final para vuelos fuera del alcance visual directa sigue a la espera en la Casa Blanca, mientras algunos municipios posponen permisos para hubs de drones.
Con una capacidad limitada a cinco libras, estos drones están dirigidos principalmente a entregas de gran volumen ligero como ingredientes olvidados, medicamentos o productos de primera necesidad. Mientras empresas como DoorDash apuestan por mantener conductores para sus entregas, Wing destaca que su tecnología elimina muchas dificultades como contratación, seguros, comisiones y ausencias. Incluso se vislumbran futuros drones que operen vuelos interurbanos sin conductores, indicando una clara evolución hacia automatización y reducción de costes.
El objetivo de Wing es llevar paquetes pequeños con delicadeza y precisión a hogares en áreas suburbanas, evitando que el usuario reciba sorpresas como que su pedido caiga en la piscina, como ocurrió con Austen. El sistema de descenso mediante cuerda controla exactamente dónde se deja el paquete, lo que facilita elegir un punto seguro y accesible para la entrega.
Así, la alianza Wing-Walmart ofrece una alternativa innovadora y segura en el sector de la entrega aérea, con una tecnología diseñada para integrar la velocidad y comodidad del dron sin sacrificar la confianza del cliente ni la seguridad en entornos residenciales de Denver, Seattle y más allá.