La empresa Anthropic, especializada en inteligencia artificial, ha incluido en su prospecto para la salida a Bolsa en Nasdaq un dato revelador: sus usuarios empresariales de Claude Code, su plataforma de inteligencia autónoma, están generando un gasto medio hasta 20 veces superior al promedio del resto de usuarios.
Según el documento S-1 presentado por Anthropic este lunes, el usuario medio de Claude Enterprise, excluyendo Claude Code, gastó menos de 75 dólares al mes en el tercer trimestre de 2026. Sin embargo, el 5% de los clientes que más emplean Claude Code dentro de este entorno empresarial incrementaron significativamente esa cifra, multiplicándola por veinte en promedio.
Este fenómeno está en el centro de la estrategia de crecimiento empresarial de Anthropic, que describe un modelo clásico conocido como «land-and-expand». El proceso comienza con un ingeniero que adopta Claude Code para uso individual o en pequeño grupo, y tras comprobar su eficacia, promueve su integración interna. Posteriormente, el equipo comercial de Anthropic logra ampliar las licencias y contratos, aprovechando que, para ese momento, «Claude ya suele estar en uso», apuntan en el expediente.
Anthropic destaca que Claude Code no se limita solo a usuarios técnicos, sino que también ha empezado a ser adoptado por equipos no especializados, lo que representa un sorprendente avance para una herramienta que inicialmente se desarrolló para operar en la línea de comandos.
El impulso económico refleja esta adopción: a 30 de septiembre de 2026, la compañía contaba con más de 11.900 clientes empresariales que pagaron 100.000 dólares o más durante los últimos doce meses, un aumento notable frente a los apenas 950 clientes del mismo perfil un año antes. La facturación alcanzó los 16.300 millones de dólares en la primera mitad de 2026, frente a los 1.200 millones del mismo periodo en 2025, con un 50% de los ingresos provenientes del uso de tokens, la unidad de cálculo interna en sus servicios de IA.
Sorprendentemente, la misma Anthropic utiliza Claude de manera intensa para el desarrollo de su código: más del 90% de las contribuciones a su base de código en septiembre fueron realizadas por esta IA, evidenciando la profunda integración de la herramienta con su propio proceso productivo.
La empresa también asegura que la productividad media de sus ingenieros se ha multiplicado por más de 45 comparado con 2024, gracias a la asistencia de Claude. Los ingenieros supervisan y revisan el trabajo del asistente, aunque en el documento no se detallan con exactitud qué se considera aporte humano ni la magnitud de esta revisión.
Anthropic subraya que el valor de Claude Code va más allá de la programación. Vende además el software que opera Claude Code a otros desarrolladores, ofreciendo un «armazón» que puede ejecutarse en servidores propios mediante el SDK para agentes, o en modalidad gestionada por Anthropic como «Claude Managed Agents».
Este posicionamiento acerca a Anthropic a empresas que están construyendo agentes de codificación sobre sus modelos, en un mercado donde también destacan competidores como GitHub y AWS, esta última con un agente de código abierto que promete un coste un 45% menor que Claude Code y Codex.
En el listado de competidores principales citado en el prospecto, Anthropic menciona a Google y OpenAI como sus rivales directos en modelos de vanguardia, mientras que otras empresas como Cursor, Replit o Cognition no aparecen mencionadas.
Sin embargo, la empresa también advierte en sus riesgos que una dependencia tan fuerte de Claude Code implica cierto peligro: cualquier problema o fallo en esta herramienta podría afectar negativamente su capacidad para desarrollar y desplegar nuevos modelos de inteligencia artificial.
Además, existe una preocupación por la complejidad y la autonomía del sistema: a medida que Claude asume más tareas de ingeniería e investigación, puede volverse difícil para los equipos humanos mantener una supervisión completa y controlar todos los procesos asociados.
Este punto se suma a la postura pública de Anthropic sobre la necesidad de avanzar con precaución en la frontera de la inteligencia artificial, un enfoque que según algunos analistas, incluido Dario Amodei, puede haberles costado la posición de liderazgo en este sector tan competitivo.
Finalmente, Anthropic planea cotizar en Nasdaq bajo el símbolo ANT, aunque por el momento aún no ha definido el rango de precios para su oferta pública inicial.