En el distrito de negocios Pazhou de Guangzhou, la nueva sede de Sany IROOTECH, diseñada por el prestigioso estudio Skidmore, Owings & Merrill (SOM) junto con el Instituto de Diseño Arquitectónico de Pekín, se presenta como un ejemplo pionero de arquitectura e ingeniería integrada. Este complejo empresarial ha unido dos torres mediante un podio elevado, lo que deja un espacio diáfano debajo convertido en una plaza pública cubierta y accesible para cualquier persona, no solo para los trabajadores.
El elemento más destacado de la sede es su estructura externa: un exoesqueleto de acero con patrón diamante que envuelve ambas torres. Este entramado no solo proyecta la experiencia en construcción del fabricante de maquinaria Sany, sino que también soporta los pisos suspendidos, liberando el interior de columnas y permitiendo así configuraciones flexibles adaptables a usos variados, más allá de su función inicial como oficinas corporativas.
El diseño de SOM organiza las torres en módulos de cinco plantas, que cuelgan de vigas anulares situadas en el perímetro. Desplazar este soporte hacia el exterior incrementa la libertad en el diseño interior, facilitando cambios de programa que abordan no solo oficinas, sino también hoteles y espacios residenciales, según evolucionaron las necesidades durante la construcción.
Además, las fachadas de cortina inclinadas hacia el interior crean terrazas en la base de cada módulo de cinco niveles, a la vez que reducen la exposición directa al sol, mejorando el confort térmico de los espacios interiores. Así, la fachada no es un simple adorno, sino que refleja el ritmo estructural y funcional del edificio desde su propia geometría.
Las condiciones climáticas de Guangzhou, propensas a tifones y actividad sísmica, se han tenido en cuenta mediante la incorporación del sistema patentado «pin-fuse» de SOM. Este mecanismo basado en juntas que permiten movimientos controlados y fricción, ayuda a disipar la energía de un terremoto, apuntando a que los edificios puedan ser ocupados nuevamente en poco tiempo tras un evento sísmico, aunque todavía no han sido sometidos a pruebas en un sismo real.
El podio elevado entre las torres es otra muestra de ambición estructural. Un entramado de vigas de hasta 65 metros de luz conecta ambas estructuras, cubriendo la plaza central y protegiéndola de las inclemencias. Un patio abierto aporta luz natural al espacio cubierto, mientras que paneles de aluminio con textura reflectante en el techo aumentan la luminosidad. Los accesos al interior están marcados con vestíbulos de vidrio, en contraste con la robusta estructura metálica.
En la parte superior del podio se sitúan locales comerciales, áreas de restauración y espacios para exposiciones, que miran hacia la plaza interna, fomentando la interacción social y el dinamismo urbano. Un ascensor público con servicio las 24 horas conecta directamente este podio con la red de pasarelas cubiertas del distrito de Pazhou, integrando la sede en la circulación peatona habitual y dando un uso cotidiano y abierto al edificio más allá de su función empresarial.
La estructura imponente de acero dota a las torres de una identidad arquitectónica visible y reconocible, mientras que la planta elevada establece una relación cercana y amable con la ciudad y sus habitantes. La sede de Sany IROOTECH se posiciona así como un ejemplo de cómo la ingeniería avanzada y el diseño pensado para la comunidad pueden transformar la arquitectura corporativa en un espacio urbano vivo.