Durante su evento Build 2026, Microsoft marcó un punto de inflexión en la adopción de agentes de inteligencia artificial (IA) en empresas, destacando que estos sistemas están avanzando rápidamente hacia entornos productivos. La compañía presentó Microsoft IQ, una innovadora capa contextual que combinará servicios como GitHub Copilot, Microsoft Foundry y Copilot Studio para dotar a los agentes de un acceso seguro y governanza robusta sobre datos empresariales.
Microsoft IQ no es una única herramienta, sino un conjunto de capas especializadas diseñadas para mejorar la interacción de agentes con diferentes tipos de información: Foundry IQ permite extraer conocimiento de fuentes poco estructuradas; Fabric IQ gestiona datos empresariales estructurados dentro de plataformas como Microsoft Fabric y Power BI; Work IQ facilita la integración con el ecosistema Microsoft 365, incluyendo Outlook, Teams y SharePoint; y Web IQ introduce una nueva tecnología para búsquedas web dirigidas específicamente a agentes, capaz de analizar vídeos e incluso navegar automáticamente.
Además, la compañía sorprendió al anunciar Scout, un agente de trabajo personal que estará siempre activo para asistir a los usuarios en sus tareas diarias, junto con siete nuevos modelos de IA propios en la familia Microsoft AI (MAI), incluyendo el avanzado MAI-Thinking-1, desarrollado con énfasis en optimización, eficiencia de tokens y personalización a partir de datos propios de los clientes.
Estas iniciativas están bajo la dirección de Marco Casalaina, vicepresidente de productos Core AI y futurista de IA de Microsoft, un experto que lidera el equipo de futuros de IA de la empresa y que supervisa los productos clave relacionados con IA como Azure OpenAI y GitHub Copilot. Casalaina aporta una visión estratégica ampliamente reconocida, procedente de su experiencia previa liderando el equipo de Einstein AI de Salesforce y su formación en la Universidad de Cornell.
Visión estratégica y democratización de la IA en Microsoft
En una entrevista exclusiva, Casalaina explica cómo su papel de “futurista de IA” implica ser la primera persona en probar innovaciones dentro de Microsoft, evaluando su potencial para transformar tanto el entorno empresarial como la vida cotidiana. En sus palabras, su enfoque apunta a anticipar el futuro inmediato de la IA y a crear soluciones accesibles para desarrolladores y usuarios.
Microsoft revela que la apertura y elección de modelos es fundamental en su enfoque. A través de Azure y Microsoft Foundry, la empresa ofrece acceso a modelos líderes como OpenAI GPT, Anthropic Claude — incluso con su última versión Claude Opus 4.8 — y los modelos desarrollados internamente (MAI), optimizados para ser más rentables y ajustables.
Una de las grandes apuestas es la gestión y control profesional de agentes mediante Foundry, con capacidades como escalado automático, containerización y un completo plano de control que permite observar costos, uso de tokens, exactitud y evolución continua de la inteligencia artificial.
Microsoft IQ: contexto y gobernanza para agentes inteligentes
Casalaina detalla cada componente de Microsoft IQ, aclarando que son sistemas headless (sin interfaz directa para el usuario final) que actúan como capas de contexto para agentes. Aunque los usuarios finales interactúan con agentes integrados en sus herramientas diarias, la integración y configuración de IQ quedan en manos de desarrolladores y administradores para garantizar un funcionamiento seguro y eficiente.
Por ejemplo, Work IQ puede acceder a correos, mensajes y documentos confidenciales mediante autenticación avanzada, ya que Microsoft ha desarrollado un sistema de identidad para agentes dentro de Entra, su plataforma de seguridad que ahora permite que agentes tengan buzones de correo, identidades en Teams y demás recursos corporativos vinculados.
Flexibilidad y personalización al alcance de las empresas
Microsoft se posiciona como un ecosistema que combina múltiples modelos, infraestructura y conectividad. La compañía admite modelos de terceros de todo el mundo, incluyendo DeepSeek, Qwen o proyectos open-source y de China, pero destaca que sus modelos MAI nacen para cubrir demandas específicas del mercado: eficiencia en uso de tokens, personalización profunda mediante afinamiento y reentrenamiento continuo, y claridad sobre la procedencia de los datos usados.
Para manejar la orquestación avanzada de agentes, Microsoft ofrece un marco flexible que permite integrar agentes creados con diversos frameworks como LangChain o CrewAI, todos ellos visibles y gestionables desde el plano de control de Foundry, facilitando la evaluación, trazabilidad y continuidad operacional en un único entorno.
Casos reales que demuestran el poder de los agentes
El vicepresidente ejemplifica aplicaciones concretas, mencionando la colaboración con Bayer, que ha desplegado agentes para 20.000 empleados utilizando Microsoft Foundry, o AEMO (Australian Energy Market Operator), que ha desarrollado agentes para gestionar la enorme cantidad de alertas en la red eléctrica, ayudando a triarlos y proporcionar antecedentes y soluciones previas, facilitando la toma de decisiones humanas en tiempo real.
Estos casos muestran un enfoque humano, donde los agentes liberan a las personas de tareas repetitivas, elevando el aporte de valor al centrarse en actividades estratégicas o creativas mientras la IA gestiona la operativa.
Control, evaluación y gobernanza como pilares esenciales
Foundry incluye un sólido sistema de monitoreo y gobierno para los agentes de IA. Este control no solo registra el uso de tokens y costos, apoyándose en la gestión avanzada de recursos de Azure, sino que incorpora una novedosa evaluación con rúbricas específicas para validar la calidad y corrección de agentes en ámbitos particulares como reservas de restaurantes.
Estas evaluaciones van más allá de detectar errores o respuestas erróneas, analizan si el agente realiza correctamente todos los pasos necesarios para cumplir su función, garantizando que la IA no solo responde, sino que lo hace bien y de forma coherente.
El papel central de Microsoft 365 Copilot y la experiencia usuarios
Casalaina destaca que Microsoft 365 Copilot, que ya supera los 20 millones de usuarios, actúa como la cara visible de esta revolución. Los desarrolladores pueden publicar agentes directamente para su uso en Copilot o Teams, donde los usuarios ya interactúan cotidianamente. Esta integración potencia la adopción y la utilidad práctica del sistema.
El vicepresidente comparte ejemplos de uso personal, como redactar emails complejos en minutos a partir de información dispersa en correos, mensajes y documentos, gracias a la capacidad de Copilot para aprender el estilo de cada usuario y aprovechar Microsoft Work IQ para buscar datos contextuales. Esta automatización ahorra horas y permite a los profesionales centrarse en actividades más relevantes y satisfactorias.
El futuro inmediato según Microsoft
Más allá del sector empresarial, Casalaina cuenta cómo emplea personalmente Web IQ para tareas cotidianas complejas, como buscar modelos específicos de coches en múltiples concesionarios de la Bahía de San Francisco, lo que demuestra la versatilidad y eficacia de estas tecnologías incluso fuera de entornos corporativos.
Finalmente, enfatiza que Foundry es la plataforma clave para construir, escalar y mejorar agentes inteligentes, apuntando directamente a desarrolladores interesados en liderar la siguiente ola tecnológica de la inteligencia artificial aplicada al trabajo.