El misterio del zumbido: la ciencia avanza en la explicación de ‘The Hum’

Desde los años 70, millones de personas en todo el mundo han escuchado un extraño zumbido de baja frecuencia sin claro origen. Un nuevo estudio científico aporta datos valiosos para entender este fenómeno, conocido como ‘The Hum’, que aún sigue sin una explicación definitiva.

Desde la década de 1970, un fenómeno sonoro inusual ha desconcertado a miles de personas en todo el mundo: un zumbido persistente y misterioso que muchos describen como una vibración o sonido de baja frecuencia, comúnmente denominado ‘The Hum’. A día de hoy, se estima que entre un 2% y un 4% de la población global —unos 250 millones de personas— lo han experimentado, pero su origen sigue siendo un enigma para la comunidad científica.

Recientemente, un estudio conjunto entre la Universidad de Múnich, en Alemania, y la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU) ha aportado una actualización sobre este fenómeno, publicada en la revista científica PLOS One el 27 de marzo de 2026. Este análisis busca arrojar luz sobre las posibles causas de ‘The Hum’ tras décadas de especulaciones.

Idun Haugan, escritora científica vinculada a esta investigación, explica en un artículo para Norwegian SciTech News que el zumbido puede originarse tanto en fuentes humanas como naturales, e incluso, en algunos casos, en el propio sistema auditivo de quienes lo perciben. La hipótesis sobre que ‘The Hum’ proviene de emisiones generadas dentro del oído humano mismo, o de un tipo de tinnitus de baja frecuencia, cobra fuerza a la luz de los nuevos hallazgos.

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Primeras apariciones y expansión global

Los primeros informes datan de Bristol (Inglaterra) en los años 70, cuando se culpó inicialmente a ventiladores industriales de grandes almacenes. Sin embargo, incluso después del cierre de estas instalaciones, el zumbido persistió. Posteriormente, se reportó en otras zonas del Reino Unido, como Hythe, Plymouth, Southampton, Swansea y Londres, sin que se lograse identificar ningún origen claro.

En la década de los 90, el fenómeno saltó al continente americano, con lugares destacados como Taos (Nuevo México) y Kokomo (Indiana), donde un 2% de los habitantes aseguraban escuchar sonidos entre 32 y 80 Hertz, frecuencias demasiado bajas para ser claramente identificadas. Desde entonces, ‘The Hum’ ha sido percibido en múltiples países, incluyendo Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y diversas ciudades europeas como Oslo, Noruega, registrándose mayormente en zonas urbanas densamente pobladas.

Registro y mapeo internacional

En 2012, el canadiense Glen MacPherson impulsó el Proyecto Mundial del Mapa y Base de Datos de ‘The Hum’, una plataforma colaborativa que recopila testimonios y localiza eventos globales relacionados con el zumbido. MacPherson mismo experimentó este fenómeno mientras residía en la costa oeste de Canadá, pero al mudarse dejó de escucharlo, lo que sugiere que ‘The Hum’ podría depender de factores locales o personales.

Los sonidos y teorías posibles

Entre las explicaciones propuestas destacan fuentes tecnológicas como sistemas de ventilación, bombas de calor, tráfico rodado, aerogeneradores o tuberías de gas a alta presión. En la naturaleza, fenómenos como el oleaje o el viento podrían contribuir al origen de estos sonidos. Hipótesis más extravagantes incluyen desde la influencia de corrientes de chorro atmosféricas hasta teorías conspirativas que involucran agentes secretos o incluso extraterrestres.

El estudio científico y sus hipótesis

Markus Drexl, investigador de la NTNU especializado en neuromedicina y trastornos del equilibrio, y su equipo han realizado pruebas con 28 personas que experimentan el zumbido en Alemania. Se evaluaron dos hipótesis principales: primero, que ‘The Hum’ proviene de sonidos externos de baja frecuencia, algunos medibles, quizá difíciles de localizar debido a su naturaleza; y segundo, que se trate de un fenómeno interno, un tipo de tinnitus poco común que produce esa percepción auditiva sin fuente externa.

Los resultados mostraron que solo dos participantes tenían una capacidad auditiva excepcional en frecuencias bajas, lo que hace poco probable que la mayoría oiga este sonido debido a una especial sensibilidad. Por otra parte, la posibilidad de que se trate de un tinnitus de baja frecuencia —un zumbido subjetivo sin evidencia objetiva— parece más plausible para explicar la experiencia de varios afectados.

Otra línea investigada fue la producción de sonidos por el propio oído, específicamente emisiones otoacústicas que oscilan entre 500 y 5.000 Hertz. Sin embargo, las pruebas realizadas descartaron esta teoría para los casos estudiados.

El desafío de entender nuestra audición

Drexl subraya que nuestro conocimiento del sistema auditivo se concentra en cómo percibimos sonidos de frecuencias medias y altas, pero se sabe poco acerca de cómo procesamos las frecuencias bajas o los infrasonidos. Para avanzar en la resolución de este misterio, es crucial profundizar en el funcionamiento sensorial de la audición en esta gama frecuencial menos estudiada.

Este nuevo estudio no despeja todas las incógnitas, pero establece bases científicas necesarias para futuras investigaciones sobre ‘The Hum’. Mientras tanto, el zumbido sigue siendo una experiencia perturbadora para millones, un enigma sonoro que desafía nuestra comprensión tanto del mundo que nos rodea como de nuestro propio cuerpo.

¿Has escuchado alguna vez ‘The Hum’ o un sonido parecido? La ciencia continúa vigilante, y tú puedes aportar tu experiencia para ayudar a desentrañar un misterio que lleva décadas vivo entre nosotros.

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