Al caer la noche durante cualquier jornada de junio, dirígete hacia el sur para observar Spica, la estrella más brillante de la constelación de Virgo, conocida como la Virgen. En el hemisferio sur, Spica aparece casi en el cenit o bien bastante alta hacia el norte. Esta estrella actúa como el punto de partida ideal para localizar tres constelaciones poco visibles pero muy interesantes: Corvus (el Cuervo), Crater (la Copa) y Hydra (la Serpiente de Agua).
Si conoces la Osa Mayor y especialmente la forma del Carro o Cazo, puedes utilizarlo para encontrar fácilmente a Spica. Alarga imaginariamente la curva del mango del Cazo para alcanzar primero a Arcturus, una estrella brillante y anaranjada, y continúa esta línea hasta llegar a Spica. Esta técnica clásica de salto entre estrellas facilitará tu orientación para las próximas noches.
Una vez localizada Spica, aparecerán ante tus ojos estrellas mucho más débiles que componen la constelación Corvus, el Cuervo, situada en las cercanías, junto a la Copa (Crater) y la larga Serpiente de Agua (Hydra), la constelación más extensa del cielo nocturno.
Según la mitología griega, Apolo envió al cuervo para que trajera una copa con agua, pero el ave se distrajo comiendo higos y retrasó su misión. Para justificar la demora, usó una serpiente como excusa, fingiendo que la agresión del reptil lo había detenido. Apolo, enfurecido por la mentira, lanzó al Cuervo, a la Copa y a la Serpiente al firmamento, ordenando que Hydra nunca permitiera que el Cuervo bebiera de la Copa y dictando que el cuervo sólo pudiera graznar en lugar de cantar.
Estas constelaciones carecen de estrellas muy brillantes, pero tienen un gran valor cultural y astronómico. Hydra, por ejemplo, es notable por ser la constelación más extensa de toda la esfera celeste.
Este mes, aprovecha para observar este trío celeste que nos recuerda antiguas leyendas y es un claro ejemplo de cómo las estrellas y sus agrupaciones han servido a la humanidad para narrar historias desde tiempos remotos.
En definitiva, Spica es la clave para abrir la puerta hacia Corvus, Crater e Hydra en los cielos nocturnos de junio. Un buen telescopio o simplemente unos cielos despejados te permitirán disfrutar de estas constelaciones y conectar con el universo desde tu propio espacio.