Nueva imagen muestra enjambre de satélites cubriendo la Vía Láctea en el cielo nocturno

Un impactante timelapse de 2,5 horas captado desde Alberta, Canadá, revela cómo cientos de satélites, principalmente del proyecto Starlink de SpaceX, cruzan el cielo nocturno eclipsando la vista de la Vía Láctea en verano.

El astrofotógrafo Alan Dyer, desde su residencia en el sur de Alberta, Canadá, ha compartido un video que revela la impactante presencia de cientos de satélites sobrevolando el cielo nocturno. Durante un lapso de 2 horas y 27 minutos, el time lapse muestra cómo estos artefactos artificiales invaden la vista de la Vía Láctea durante el verano boreal.

El material, grabado desde una latitud de aproximadamente 51 grados norte la noche del 13 al 14 de junio de 2026, abarca desde las 23:43 hasta las 2:10 horas de horario MDT (5:43 a 8:10 UTC). En sus imágenes, Dyer enmarca un campo visual de 54 por 37 grados donde se aprecian las tres estrellas que forman el Triángulo de Verano: Deneb, Vega y Altair, pertenecientes a las constelaciones de Cygnus, Lyra y Aquila, respectivamente.

Según comenta el propio autor, la ubicación geográfica es crítica para la cantidad y el brillo visible de los satélites. A esta latitud, los satélites permanecen iluminados por el Sol durante toda la noche en el solsticio de verano, especialmente las constelaciones de Starlink, que alcanzan su punto más septentrional en sus órbitas inclinadas alrededor de este paralelo.

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La mayoría de las trazas brillantes que recorren el cielo en el video corresponden a satélites Starlink, el ambicioso proyecto de SpaceX que ya cuenta con miles de estos dispositivos en órbita baja terrestre. Las rutas paralelas visibles corresponden a los distintos grupos de satélites que circulan sincronizados, generando un efecto de enjambre o plaga que puede competir con la belleza natural del cielo estrellado.

Detalles técnicos de la grabación

El video que suma 1.200 fotogramas fue creado mediante exposiciones prolongadas con lentes de gran apertura, permitiendo captar incluso aquellos satélites demasiado tenues para el ojo humano. Dyer comenzó la toma cuando el cielo aún conservaba un azul intenso en el crepúsculo tarde, extendiéndola hasta superar la mitad de la corta noche de verano.

Las imágenes estáticas vertidas a continuación son composiciones que agrupan los primeros 200 fotogramas tomados en 23 minutos, con añadidos posteriores cada 100 imágenes, ampliando otras 12 minutos de trazas en cada apilado. En total, cada imagen final recoge hasta 600 fotogramas, una acumulación suficiente que llega a ocultar las estrellas tras una maraña brillante de líneas producto de los satélites.

El fotógrafo ha señalado también que aumentar la cantidad de imágenes en las composiciones termina en una saturación visual que oscurece totalmente el fondo estelar, reflejando un fenómeno creciente que altera la observación astronómica tradicional desde estas latitudes.

Enjambre de satélites: Imagen compuesta de la Vía Láctea con múltiples líneas blancas que representan las trayectorias de satélites.
Alan Dyer creó esta imagen compuesta desde Alberta, Canadá, mostrando el número abrumador de satélites sobre la Vía Láctea durante 35 minutos, del 14 de junio de 2026. La imagen incluye el Triángulo de Verano y está compuesta por 300 de las 1.200 fotografías captadas durante 2 horas y media. Según Dyer, añadir más imágenes solo genera un caos visual donde las estrellas quedan ocultas detrás de decenas de trazos de satélites.

El reto para la astronomía y el cielo nocturno

Este fenómeno cada vez más evidente de contaminación lumínica artificial y la interferencia con la observación del cosmos ha generado preocupación entre astrónomos profesionales y aficionados. La exposición masiva a satélites en órbita baja no solo convierte en un desafío registrar estrellas y objetos celestes, sino que también modifica visualmente el paisaje nocturno.

La creciente constelación de Starlink, que ya supera los 10.000 satélites planeados, representa una porción relevante de esta problemática. Estos satélites, aunque diseñados para mejorar la conectividad global, están alterando la percepción pública de la noche estrellada y poniendo en alerta a los observatorios científicos.

Las imágenes de Dyer contribuyen a evidenciar este impacto y sirven como testimonio visual de la urgencia de encontrar soluciones que permitan compatibilizar la tecnología satelital con la conservación del cielo nocturno para la investigación y el disfrute humano.

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