La adquisición de Cursor por parte de SpaceX en un acuerdo valorado en 60.000 millones de dólares ha sido la noticia más destacada esta semana en el ámbito de la inteligencia artificial. Sin embargo, ese mismo día, el cofundador de Cursor, Tomas Reimers, presentó en la conferencia exclusiva para desarrolladores Compile en San Francisco un ambicioso proyecto llamado Origin, una plataforma compatible con Git diseñada desde cero para un mundo donde la mayor parte del trabajo es realizada por agentes de IA, no por personas.
Reimers, también cofundador de Graphite —una startup que Cursor adquirió a finales de 2025 y que proporciona herramientas avanzadas de revisión de código— señaló que Origin responde a un problema real que ya percibían en clientes como Shopify, Snowflake, Notion y Figma. Según sus palabras, «a medida que estas empresas adoptan herramientas de IA, las plataformas tradicionales se han vuelto poco fiables porque la velocidad y naturaleza del desarrollo han cambiado radicalmente». Por ello, la adquisición aceleró el desarrollo de Origin, destinado a reinventar el control y revisión de código para esta nueva era.
GitHub, la plataforma dominante de hosting de código, está actualmente bajo presión por el volumen exponencial de trabajo generado por agentes automatizados. En el último año ha registrado cientos de incidentes e interrupciones, y procesa alrededor de 1.400 millones de commits mensuales, frente a 1.000 millones en todo 2025. Además, solo los agentes generan más de 17 millones de pull requests al mes, lo que está provocando saturación y dificultades para mantener la calidad y estabilidad.
Brian Douglas, antiguo director de promoción para desarrolladores en GitHub, afirmó que «los agentes están minando el interés por el código abierto» y que los desarrolladores están desplazando sus revisiones a otras plataformas o confiando directamente en herramientas de IA para gestionar las integraciones. Douglas aseguró que él mismo revisa ahora gran parte del trabajo a través de plataformas de IA como Claude y Codex, relegando a GitHub a un uso menor.
Origin, que por el momento funciona con lista de espera y tiene previsto su lanzamiento para otoño, ha sido calificado por expertos como swyx, desarrollador e influencer del sector, como «un competidor git esperado, escalable para flujos de trabajo con agentes, extensible mediante APIs y con resolución integrada de conflictos y fallos de integración mediante agentes».
GitLab, otro actor destacado, anunció en la conferencia Transcend de Londres la beta secreta de Project Switch, un backend que mantiene el protocolo Git pero rediseña la arquitectura subyacente para que los agentes consulten los repositorios directamente en el servidor sin necesidad de clonarlos, ofreciendo hasta 50 veces mayor velocidad en la ejecución y consumiendo tres veces menos tokens, con Anthropic como socio en el proyecto.
Por su parte, Zed dio a conocer DeltaDB, una propuesta más radical que elimina el modelo de commits tradicional para sustituirlo por un flujo continuo de «deltas» muy detallados, vinculados directamente a las conversaciones y decisiones que los originan, con una beta próxima a lanzarse.
Mitchell Hashimoto, cofundador de HashiCorp e inversor en otra startup de control de código para agentes llamada East River Source Control (ERSC), señaló que «las empresas de IA están destinadas a convertirse en el nuevo GitHub antes de que GitHub se convierta en una empresa de IA». Al anunciar Origin, destacó que se trata solo del comienzo de una transformación mayor en el sector.
La aceleración y la necesidad de reformular la infraestructura para desarrolladores se ha vuelto ineludible. Brian Douglas apunta que métricas clásicas como commits o líneas de código pierden sentido en un ecosistema dominado por agentes que generan miles de líneas en segundos. Propuesta innovadora es medir el trabajo en tokens, lo que se alinea mejor con el coste computacional y el valor real aportado. Así, Cursor ha desarrollado su propio modelo de inteligencia artificial llamado Composer, que desde 2025 ha ido evolucionando para ofrecer procesos internos más económicos y efectivos, logrando diferencias de hasta diez veces menos coste en tokens respecto a otros modelos externos.
En definitiva, el dominio del modelo de IA propio y de una infraestructura compatible con agentes es lo que está convirtiéndose en el auténtico valor estratégico. Las herramientas y empresas que logren redefinir el ciclo completo de desarrollo adaptado a estos nuevos paradigmas estarán mejor posicionadas para liderar el futuro, mientras que GitHub, a pesar de su papel pionero con Copilot en 2021, lucha por adaptarse a una realidad que evoluciona a una velocidad imparable.