En un mercado donde la mayoría de las inversiones en inteligencia artificial se enfocan en robots autónomos, Endong Zhang, fundador y CEO de LiveLarge Home Inc., plantea una perspectiva innovadora: en lugar de poseer un robot para el hogar, sugiere que sea la propia casa la que funcione como un robot.
Zhang destaca varias limitaciones de los robots bipedales, como su autonomía limitada por la batería, su visión restringida y el hecho de que sólo pueden estar en un lugar a la vez. Esta visión, según él, no es la más adecuada para gestionar una vivienda con múltiples estancias y personas. Por ello, LiveLarge se centra en transformar la infraestructura de la vivienda en un sistema inteligente integrado.
Desde su fundación en 2023, la empresa ha operado más como una constructora californiana que como una típica startup tecnológica, completando más de veinte proyectos residenciales y unidades accesorias de vivienda (ADU) en áreas como la Bahía de San Francisco y Los Ángeles.
En julio de 2026, LiveLarge presentó su innovador proyecto Flagship L-Space, una habitación autónoma con inteligencia artificial nativa que integra de forma coordinada la luz, sonido, circulación de aire, cristales inteligentes y un asistente por voz, Lila. Este espacio se adapta a tres modos claramente definidos: Concentración, Descanso y Pasión, reflejando las necesidades reales de los usuarios más que simples funciones tecnológicas.
Inteligencia artificial espacial: el mayordomo invisible
El concepto central de L-Space es sencillo pero revolucionario: dotar al hogar de capacidades similares a las de un mayordomo. Mientras que un mayordomo físico puede leer la situación, anticipar necesidades y actuar sin indicaciones precisas, los hogares inteligentes convencionales responden solo a comandos específicos o reglas fijas, carentes de comprensión situacional y proactividad. Según Zhang, “sin un mayordomo humano, es el propio hogar quien debe escuchar, observar, entender, decidir y actuar”.
L-Space incorpora un sistema de sonido envolvente 5.1, iluminación adaptable, un proyector 4K de tiro corto, y cristales para privacidad, todos sincronizados para crear una experiencia integrada. Más que simplemente poseer dispositivos inteligentes, los usuarios buscan mejorar su concentración, relajación y disfrute de actividades significativas.
La privacidad es una prioridad en el diseño del sistema. La mayoría del procesamiento se realiza localmente en un ordenador NVIDIA Jetson Orin, asegurando que gran parte de la información sensible, como conversaciones o datos biométricos, permanezca en el interior del dispositivo. Además, el sistema reconoce a los usuarios mediante huellas de voz, manteniendo perfiles separados y garantizando que nadie acceda a la información privada de otros. El sistema de permisos está en desarrollo, pero ya contempla diferentes niveles de acceso para miembros de la familia, invitados y personal de servicio.
La versión Flagship de L-Space se considera un “coche conceptual” dentro de la línea de productos, añadiendo visión computarizada local para reconocer usuarios, interpretar gestos y observar lo que ocurre en la habitación, elevando la interacción más allá del control por voz. Esta capacidad de visión es fundamental para que la inteligencia artificial comprenda el entorno y ofrezca servicios útiles y naturales.
La transición de un prototipo de laboratorio a un producto comercial supone retos significativos: la tecnología debe resistir transporte, instalación, actualizaciones y el uso diario, además de ser intuitiva y confiable para los usuarios. Actualmente, algunos componentes son de nivel consumer por volumen de producción, pero la integración de cómputo, almacenamiento, redes, audio, sensores y actuadores compone un sistema complejo que requiere precisión comparable a la electrónica automotriz.
El futuro del hogar está en la fusión entre tecnología y diseño arquitectónico
Según Zhang, la vivienda del futuro será un producto tecnológico integrado, similar a un teléfono o un ordenador portátil, donde cada nuevo electrodoméstico, robot o sensor se conecte a una plataforma común en lugar de operar como dispositivos aislados. La inteligencia del hogar no debe vincularse a un edificio específico; en caso de mudanza, las preferencias y memorias personales deberían trasladarse al nuevo entorno, como un agente digital continuado.
Este enfoque implica una revolución para diseñadores y arquitectos, quienes tendrán que incorporar en sus proyectos aspectos como la ubicación de sensores, espacios para robots y arquitectura de interacción, complementando los planos y las selecciones de materiales tradicionales.
Durante la segunda mitad de 2026, LiveLarge planea integrar su IA espacial en más productos residenciales y unidades accesorias, dejando claro que la fase conceptual está llegando a su fin y dando paso a un despliegue real en viviendas. Más información sobre sus innovaciones está disponible en su página oficial.