El 100% de los departamentos del Gobierno del Reino Unido usan IA, pero solo un 30% obliga a su uso entre empleados

Un estudio de Mattison Public Relations revela que todos los departamentos gubernamentales británicos emplean inteligencia artificial, aunque solo una minoría insta a su utilización obligatoria para mejorar productividad y calidad del servicio.

Un reciente informe elaborado por Mattison Public Relations, consultora especializada en comunicación, indica que la inteligencia artificial (IA) se ha implantado ya en la totalidad de los departamentos del Gobierno del Reino Unido. Esta cifra representa un crecimiento significativo, pasando del 81% de adopción registrado hace un año al 100% actual, tras consultar a 30 departamentos gubernamentales.

No obstante, solo un 30% de estos departamentos han emitido directrices para que su personal utilice obligatoriamente la IA con el fin de incrementar la productividad o la calidad del servicio, cifra que también supone un aumento respecto al 10% registrado en el último año.

El estudio revela asimismo que un 63% de los departamentos gubernamentales, y un 75% de los ministeriales, cuentan ya con una estrategia formal para la aplicación de la IA, frente al 35% que declararon tenerla hace un año. Además, un 13% planean crear esta hoja de ruta próximamente. Aun así, permanece un porcentaje considerable de departamentos sin un plan estructurado en este ámbito.

Patrocinado

Contar con una estrategia bien definida resulta crucial para impulsar el uso coordinado de la inteligencia artificial dentro de una organización. Una estrategia robusta garantiza el establecimiento de marcos de control adecuados y el planteamiento de objetivos ambiciosos pero realistas para lograr ahorros económicos o mejoras en los servicios públicos.

El Gobierno británico ha señalado que la incorporación de tecnologías digitales, incluyendo la IA, podría traducirse en ahorros anuales de hasta 45.000 millones de libras, lo que equivale aproximadamente al 3,3% del gasto público total. No obstante, este dato no se ha concretado como un objetivo, sino como una estimación sobre lo que podría alcanzarse.

Algunos departamentos han fijado metas específicas en cuanto a ahorros derivados de la IA y otras automatizaciones. Por ejemplo, el HM Treasury aspira a conseguir una reducción presupuestaria cercana al 3% (considerando las inversiones realizadas) para el año fiscal 2028-29, a través del uso de inteligencia artificial y automatización, aunque los progresos hacia esa meta no son fáciles de medir y los objetivos son aún modestos.

Propuestas más concretas y retos en capacitación

Las iniciativas más claras sobre el ahorro mediante IA y automatización se encuentran principalmente recogidas en la Revisión del Gasto Público de 2025, presentada en junio de 2025.

Sin embargo, la Oficina Nacional de Auditoría británica ha advertido recientemente que uno de los obstáculos para la extensión de la IA en el sector público es la dificultad para captar y retener profesionales especializados en IA y tecnología de la información.

Nick Mattison, Partner at Mattison Public Relations
Nick Mattison, Socio de Mattison Public Relations

Nick Mattison, socio en Mattison Public Relations, sostiene que establecer objetivos más ambiciosos podría acelerar la adopción de la IA en el sector público. Mattison afirma: “Es positivo que se haya avanzado, pero está claro que queda mucho por hacer. Es fundamental dedicar un esfuerzo considerable a definir y comunicar objetivos claros de ahorro”.

Además, señala que el nuevo grupo de trabajo sobre IA liderado por Andy Burham debería actuar con rapidez para fortalecer el impulso en el uso de esta tecnología en las administraciones públicas: “La mayoría coincide en que el sector público debe controlar costes y mejorar los servicios. Un uso audaz de la IA puede conseguir ambas cosas”.

Por otro lado, el estudio destaca que un 20% de los departamentos emplea IA en procesos de selección de personal. A pesar de que esta aplicación puede mejorar la eficiencia, también conlleva riesgos, como perpetuar sesgos existentes, exclusión digital o prácticas discriminatorias en la publicidad y segmentación de ofertas laborales.

Implicaciones para empresas y ciudadanos

La investigación pone de manifiesto que solo un tercio de los departamentos obliga a sus empleados a utilizar la IA, lo que indica que aún existe resistencia o falta de integración plena de esta tecnología en la rutina laboral del sector público británico.

Para las empresas y ciudadanos del Reino Unido, este escenario implica que la IA será cada vez más común en los servicios públicos, pero su progreso será desigual. Para las compañías, una mayor adopción gubernamental de IA podría traducirse en procesos de contratación más ágiles, servicios digitales más eficientes y un mejor tratamiento de datos, además de oportunidades para proveedores especializados en IA, automatización y ciberseguridad.

No obstante, la ausencia de objetivos claros, la limitada obligatoriedad en su uso y el déficit de capacitad técnica en el sector público anticipan que la implementación pueda ser lenta y variable en calidad.

Para los ciudadanos, la IA podría contribuir a reducir retrasos, reducir costes y facilitar el acceso a servicios públicos. Pero también existen preocupaciones importantes en torno a la transparencia, el sesgo, la exclusión y la responsabilidad, especialmente en áreas sensibles, como procesos de selección de personal, prestaciones sociales o atención sanitaria.

Aunque el informe se centra en los departamentos gubernamentales, es probable que la penetración de la IA sea todavía menor en los gobiernos locales. Dado que los servicios municipales impactan directamente en la vida cotidiana y en la actividad empresarial a nivel local, sería interesante disponer de estudios similares que exploren el uso de la IA en el ámbito local.

Add a Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Patrocinado