El gobierno de Suiza ha comenzado una prueba piloto con OpenDesk, una plataforma de software de código abierto, con el objetivo de disminuir su dependencia de las soluciones de Microsoft en el ámbito administrativo. Este ensayo está dirigido a un grupo reducido de empleados que ejecutan funciones esenciales para el negocio, marcando un paso relevante en la estrategia de soberanía digital que se observa en varios países europeos.
Francia ya ha dado pasos para alejarse del software estadounidense en sus organismos públicos, mientras que en Alemania uno de sus estados ha logrado migrar cuatro de cada cinco ordenadores administrativos fuera del ecosistema de Microsoft. Siguiendo esta tendencia, Suiza aspira a trasladar las tareas básicas de oficina hacia soluciones de código abierto, tras un estudio de viabilidad que confirmó la factibilidad del cambio.
Con OpenDesk, la intención es que un total de 3.000 empleados gubernamentales, alrededor del 7 % del personal federal, puedan utilizarlo para funciones críticas como correo electrónico, calendario, gestión documental, presentaciones, videoconferencias y telefonía, para fines de 2027. Este cambio se implementará de manera paralela al uso de Microsoft 365, afectando principalmente a aquellos trabajadores encargados de procesos con alta relevancia para la administración.
La motivación principal de esta iniciativa es reforzar la soberanía digital del gobierno suizo, un aspecto destacado en su estrategia digital nacional. Además, se busca mejorar la capacidad de resiliencia ante crisis, garantizando el funcionamiento continuo de la administración incluso si se produce una interrupción en los servicios de Microsoft.
La creciente importancia de la soberanía tecnológica se ha evidenciado con situaciones recientes como la prohibición temporal de exportación de modelos de inteligencia artificial por parte de Estados Unidos y la caída global que sufrió Crowdstrike en 2024. En el Reino Unido, por ejemplo, las autoridades han alertado sobre el impacto que ataques de phishing pueden tener sobre infraestructuras críticas como la cadena alimentaria, haciendo patente la necesidad de diversificar herramientas tecnológicas.
Desafíos técnicos y de adaptación
El estudio inicial de viabilidad identificó que OpenDesk es capaz de cubrir los procesos básicos requeridos y que podría ser un recurso efectivo durante emergencias como caídas prolongadas de Microsoft Office 365. Sin embargo, también se detectaron ciertas limitaciones, especialmente en materia de videoconferencias, que demandarían adaptaciones importantes y un esfuerzo adicional en seguridad para cumplir con los estándares de la administración federal.
Además, la integración de múltiples aplicaciones ligadas a la infraestructura de Microsoft representa un desafío considerable para una migración total hacia alternativas de código abierto, por lo que la continuidad y el éxito de este cambio dependerán en gran medida de los resultados obtenidos en este periodo de prueba.
En este contexto, Suiza ha estrechado colaboración con el estado alemán de Schleswig-Holstein, que ha implementado OpenDesk en gran parte de sus estaciones de trabajo con resultados prometedores.
¿Qué es OpenDesk?
OpenDesk es una solución desarrollada por el Centro Alemán para la Soberanía Digital. Ofrece herramientas de trabajo en línea accesibles mediante navegador web, que incluyen gestión de documentos, correo electrónico, administración de proyectos y gestión de identidad. No pretende reemplazar todas las funcionalidades de Microsoft 365 ni integrarse plenamente con ellas, sino brindar una alternativa confiable y segura para las tareas básicas.
El gobierno suizo ya había mostrado interés en esta reducción de dependencia desde la publicación del informe de viabilidad el año pasado, con reportes en abril que indicaban una decisión gubernamental hacia un cambio progresivo. Una de las causas detonantes de esta búsqueda de alternativas fue un incidente en el que el departamento de asuntos exteriores almacenó documentos clasificados en servidores de Microsoft Cloud, lo que implicaba un riesgo de acceso por parte de autoridades estadounidenses.
En línea con esta estrategia, en julio las Fuerzas Armadas suizas anunciaron su plan para sustituir Microsoft Office 365 por OpenDesk en octubre, desde el ámbito de la ciberseguridad.
En respuesta, Microsoft ha tratado de tranquilizar a las administraciones europeas señalando su infraestructura local con nubes privadas y centros de datos en Europa, que evitan la transferencia de datos hacia Estados Unidos gracias a su política EU Data Boundary. Además, la multinacional ha destinado inversiones considerables para ampliar sus centros de datos en Suiza, reflejando la importancia del mercado europeo para la compañía.