La empresa francesa especializada en inteligencia artificial, Mistral, ha cerrado una ronda de financiación récord en Europa, logrando captar 3.000 millones de euros para impulsar la investigación y desarrollo de modelos de IA de última generación con arquitecturas abiertas y soberanas. La operación está liderada por Samsung Electronics y Scaleup Europe Fund, lo que otorga a Mistral una valoración bursátil de 21.000 millones de euros, una de las más altas para una firma tecnológica europea.
El objetivo principal, según explicó el CEO Arthur Mensch en una entrevista con CNBC, es poder entrenar modelos «más grandes y más rápidos», que además se construyan y operen íntegramente en Europa. Esto permite a las empresas retener el control sobre sus datos, evitando la dependencia de infraestructuras extranjeras. En un comunicado de la compañía, se destacó cómo la primera oleada de la inteligencia artificial generativa se centró en quién podía crear el modelo más potente. Sin embargo, ahora tanto gobiernos como compañías se preguntan cómo aprovechar la inteligencia artificial para sus necesidades críticas sin ceder el control de la infraestructura y los datos sensibles.
Mistral señaló que el interés global se está desplazando hacia un equilibrio entre rendimiento y control, junto con la capacidad de elegir y mantener la independencia tecnológica. Esto responde a que tanto organizaciones gubernamentales como empresas privadas están reconsiderando las dependencias tecnológicas a largo plazo, normativas de gobernanza y las implicaciones de despliegue que conlleva cualquier inversión en IA.
Mistral y la apuesta por la IA soberana
La cuestión de la soberanía tecnológica en IA cobró especial relevancia a principios de año, cuando los modelos de seguridad de Anthropic sufrieron una prohibición temporal de exportación que afectó su disponibilidad en ciertos mercados. Además, países como Francia y Suiza están impulsando activamente proyectos y servicios tecnológicos nacionales como alternativa a las soluciones estadounidenses, buscando proteger su independencia digital especialmente en ámbitos gubernamentales.
En este contexto, Mistral se posiciona como una alternativa tanto al dominio tecnológico americano como a los modelos de código abierto procedentes de China. Johan Bergqvist, director financiero de la firma, explicó a Reuters que es crucial para la Unión Europea y Europa contar con proveedores de IA propios, ya que «la política puede influir en el acceso a estas soluciones y es fundamental asegurar la continuidad y autonomía en la cadena de suministro tecnológica».
A pesar de esa apuesta por el mercado europeo, Mistral está registrando un crecimiento significativo también en Asia y Norteamérica, contando actualmente con más de 125 clientes corporativos en 20 países diferentes. La financiación reciente ha reunido a un conjunto destacado de inversores estratégicos y financieros globales, incluyendo líderes tecnológicos y fondos de crecimiento, además de accionistas históricos que han respaldado el desarrollo de la compañía hasta ahora.
Financiando la expansión tecnológica
Más allá de la investigación avanzada, los fondos captados servirán para fortalecer la infraestructura computacional propia de Mistral. Arthur Mensch detalló que su estrategia a largo plazo es apoyarse exclusivamente en capacidades propias, por lo que el cálculo de recursos de computación que la empresa controla se incrementará en un 100 % durante los próximos cinco años.
En declaraciones al Financial Times, Mensch añadió que este esfuerzo permitirá a Mistral alcanzar niveles de potencia computacional similares a los de los principales laboratorios chinos, lo que supone un salto significativo en la capacidad tecnológica europea. Sin embargo, reconoció que, pese a su ambición, la inversión de 3.000 millones de euros es modesta en comparación con el despliegue millonario en infraestructura IA previsto en Estados Unidos, donde se estima que sólo en 2026 se invertirán cerca de un billón de dólares en este ámbito.
Además, empresas rivales americanas como Anthropic y OpenAI cuentan con valoraciones superiores a los 850.000 y 960.000 millones de dólares respectivamente, preparándose para lanzamientos públicos de acciones (IPO) que podrían consolidar aún más su liderazgo global. Pese a ello, Mistral apuesta por un camino autónomo y soberano para Europa, que permita competir en el terreno de la inteligencia artificial sin depender exclusivamente de las grandes potencias tecnológicas extranjeras.