La mayoría de los ordenadores DIY que buscan el estilo cyberdeck suelen parecer sacados de una película de ciencia ficción oscura, mostrando cables expuestos y paneles metálicos envejecidos que recuerdan a la estética de obras como «Neuromancer». Sin embargo, este proyecto rompe con esa tradición, albergando un ordenador de placa única completamente funcional dentro de una cabeza de marioneta suave y peluda de color naranja, con una boca móvil que realmente se abre y se cierra. Se trata de un cyberdeck que parece haberse escapado del plató de un programa infantil, alejándose del típico escondite hacker.
El corazón del dispositivo es un ordenador de placa única que opera con un sistema basado en Linux, prescindiendo del microcontrolador interno que algunos usan para manejar servomotores, lo que simplificó considerablemente la mecánica del conjunto. La pantalla, un panel HDMI de 5 pulgadas, es responsable de mostrar la interfaz, complementándose con un compacto teclado y touchpad bluetooth para facilitar la escritura. La alimentación corre a cargo de una batería USB que permite al equipo funcionar sin necesidad de buscar un enchufe durante su uso.
Además, el diseño incorpora una webcam integrada dentro de la cabeza de peluche, lo que añade una característica que generalmente no tienen las marionetas: la capacidad de grabar actuaciones en tiempo real. Esta cámara permite al creador grabarse mientras maneja la marioneta, convirtiéndola en una herramienta especialmente útil para quienes practican la técnica del puppeteering, ya que facilita la revisión de sus actuaciones posteriormente sin necesidad de equipo externo.
Conseguir que todos estos elementos de hardware encajaran en la forma redondeada de la cabeza de la marioneta requirió una planificación espacial detallada. La cabeza fue moldeada inicialmente como una esfera dividida en dos hemisferios, lo que permitió diseñar una boca que se abre y se cierra durante la actuación. En el interior, un armazón rígido sostiene todos los componentes electrónicos y sirve de soporte para la superficie exterior de peluche.
Uno de los mayores retos fue coordinar el espacio para una mano humana, esencial en el manejo de la marioneta, junto con los componentes electrónicos como la placa base, el cableado de la pantalla y la batería. Para solucionar este conflicto, se construyó una plataforma de montaje encima del espacio para la mano, que actúa como una repisa fija para los dispositivos sin entorpecer el movimiento de los dedos durante la manipulación de la boca.
Los detalles de ingeniería también reflejan el cuidado puesto en el proyecto. La placa base no está pegada directamente al armazón, sino fijada a una tabla de espuma que ayuda a disipar el calor y evita daños por adhesivos en los componentes. Además, el conector de auriculares se ha colocado en un bolsillo reforzado cerca de la boca, permitiendo conectar los cascos sin alterar la apariencia ni la funcionalidad de la marioneta.
Cuando se añade el pelaje y los grandes ojos caricaturescos, todo el conjunto ofrece una apariencia simpática y amable, apta incluso para niños. Pero oculto tras esa fachada inofensiva, el dispositivo posee capacidad para reproducir vídeos, transmitir contenido y funcionar como un ordenador portátil, además de ser fácilmente transportable al colgarlo del hombro como si fuera una bolsa. Esta combinación de diseño juguetón y funcionalidad avanzada convierte a esta creación en un trabajo memorable y único dentro del mundo de los ordenadores DIY.