Hasta ahora, adquirir un power bank implicaba decidirse por un tamaño fijo: uno voluminoso que garantizaba autonomía o uno compacto que favorecía la portabilidad, pero que podía quedarse corto en carga. El Trozk T3 abandona esta disyuntiva al ofrecer un sistema modular formado por tres piezas que se ensamblan o separan conforme a la demanda de energía del día.
Este novedoso dispositivo convierte la capacidad en algo personalizable y variable, no una característica establecida de fábrica. Cada módulo desempeña una función concreta, diferenciándose y no simplemente replicando en menor escala el equipo completo.
El Módulo A es el núcleo del sistema: alberga el botón de encendido, los puertos de conexión y un cable de carga integrado, gobernando el funcionamiento del power bank sin importar cuántos módulos se acoplen. Por su parte, el Módulo B incorpora una batería de 10.000mAh, reservando energía suficiente para una jornada completa. Finalmente, el Módulo C dispone de 5.000mAh en un formato compacto que recuerda más a un tubo de barra de labios que a una batería convencional.
La importancia del tamaño del Módulo C es mayor de lo que aparenta. Para días en los que no se desea cargar con una mochila y solo se requiere una recarga rápida antes de salir, este módulo se conecta directamente al teléfono sin cables colgando, facilitando la movilidad. Si se anticipa una jornada fuera de casa con mayor necesidad energética, basta con añadir el Módulo B y el sistema se amplía hasta 10.000mAh sin la necesidad de adquirir otro dispositivo por separado.
La combinación de los tres módulos ofrece una capacidad máxima de 15.000mAh, ideal para viajes largos o fines de semana alejados de enchufes, permitiendo recargar el teléfono repetidamente. Independientemente de la configuración, la carga alcanza hasta 22,5W mediante protocolos PD y QC de carga rápida, asegurando que añadir módulos no penaliza la velocidad de carga.
En su interior, los Módulos B y C cuentan con celdas de batería 21700 de calidad automovilística, iguales a las empleadas en vehículos eléctricos. Esta elección aporta mayor densidad energética y estabilidad en la salida de energía a lo largo del uso. La carcasa está fabricada en policarbonato ignífugo con certificación UL94 V-0, que protege el núcleo interior. Además, el sistema incorpora múltiples capas de protección contra sobrecargas, descargas excesivas y cortocircuitos, minimizando riesgos y evitando fallos puntuales.
El Módulo B destaca también por su pantalla animada en color que indica el porcentaje total de batería y el estado de cada módulo conectado, reemplazando la aburrida y convencional luz indicadora por una interfaz visual atractiva y dinámica. La pantalla incluso responde con animaciones visuales según cómo se ensamblen los módulos, aportando una personalidad única a este power bank.
Este sistema modular redefine la preparación para el día a día, eliminando la necesidad de optar entre un cargador pesado que rara vez se aprovecha plenamente o uno pequeño que se agota demasiado pronto. Los tres módulos cubren eficazmente cualquier necesidad intermedia, ensamblándose solo cuando se requiere una mayor capacidad, y facilitando una experiencia de carga más versátil y eficiente.