Investigadores han descifrado un misterio microbiológico escondido durante milenios en antiguos manuscritos medievales. Gracias al estudio del ADN recuperado de pergaminos elaborados con pieles de animales, específicamente ovejas, se ha podido reconstruir la historia evolutiva del virus de la viruela ovina (SPPV), que lleva presente en el ganado desde hace más de 3.500 años.
Estos pergaminos, que tradicionalmente han sido valorados por su contenido literario, revelan otra dimensión histórica: contienen información biológica del pasado, mostrando no solo las palabras escritas por aquellos monjes y escribas, sino también el registro genético de un patógeno que afectó a las ovejas desde la Edad del Bronce.
El estudio, publicado recientemente, analizó una serie de manuscritos medievales y logró extraer ADN viral del SPPV, permitiendo trazar la dispersión y evolución de este virus a lo largo de milenios. Esto supone un avance significativo en paleovirología, ya que el registro histórico de los virus es extremadamente escaso debido a la dificultad de preservación del material genético de estas antiguas infecciones.
Los científicos utilizaron técnicas avanzadas de secuenciación genética para detectar fragmentos del virus en el pergamino, que hasta ahora habían pasado desapercibidos. Confirmaron así que el virus había circulado en las poblaciones ovinas desde por lo menos el segundo milenio antes de Cristo, conectando la historia agrícola y ganadera antigua con las enfermedades que azotaban al ganado en tiempos medievales y posteriores.
Este hallazgo abre la puerta a investigaciones similares en otros materiales antiguos, ofreciendo una ventana inédita para estudiar la evolución y el impacto de virus en la historia de la humanidad y la agricultura. Además, subraya la importancia de preservar documentos históricos no solo por su contenido cultural sino también por su potencial informativo en campos científicos.
El virus SPPV es un patógeno que afecta principalmente a las ovejas, causando lesiones cutáneas y, en algunos casos, brotes que pueden comprometer la salud del rebaño. Aunque actualmente se dispone de medidas de control y vacunas, conocer la evolución y el comportamiento histórico de estos virus es crucial para anticipar posibles mutaciones y mejorar las estrategias de prevención.
En suma, los pergaminos medievales, más allá de su valor literario y artístico, están revelando secretos biológicos de una antigüedad notable que habían permanecido ocultos durante milenios, mostrando la íntima interconexión entre la historia humana, la cultura y la biología de los patógenos.