La carrera por desarrollar agentes de inteligencia artificial siempre activos, capaces de realizar tareas autónomas dentro de entornos empresariales y de usuario, se acelera con potentes lanzamientos recientes. OpenAI presentó Dots en su evento DevDay, ofreciendo agentes con su propia infraestructura en la nube y conectados a más de 4.000 aplicaciones compatibles con ChatGPT. Por ejemplo, estos agentes pueden reaccionar de forma autónoma ante alertas de errores en plataformas como Slack para comenzar a resolver problemas.
Anteriormente, Meta lanzó Muse, que arrasa en descargas móviles superando claramente a ChatGPT en sus primeros días. Por su parte, el laboratorio xAI presentó Grok Bot en agosto, consolidando un ecosistema de agentes con distintas orientaciones y características.
Frente a esta competencia, Anthropic ha optado por un enfoque diferente. Hace dos semanas actualizó su asistente Claude para integrar Cowork, un sistema lanzado en julio que permite ejecutar trabajos programados en la nube incluso cuando el usuario cierra su portátil, sin que se le solicite explícitamente. Esta funcionalidad se ha unificado dentro de la propia aplicación Claude, sin necesidad de un nombre llamativo ni de una mascota simpática.
Agentes siempre activos: un mercado en plena gestación
Los agentes siempre activos son una tecnología muy joven. Una primera iniciativa llamada Clawdbot apareció en GitHub en noviembre pasado, funcionando en un ordenador personal y gestionándose mediante WhatsApp o Telegram, mayoritariamente apoyado en Claude. Sin embargo, Anthropic interpuso acciones legales en enero, lo que provocó que este proyecto derivara en Moltbot y poco después en OpenClaw, que luego lanzó una versión empresarial en fase preliminar.
En apenas diez meses, la idea ha pasado por varias iteraciones y nombres, y gracias a fichajes importantes, como el de su creador por OpenAI. Meta ha reconocido públicamente la inspiración que Muse recibió de OpenClaw, compartiendo incluso ficheros de personalidad (.md) prácticamente idénticos.
Las características de los agentes de IA migran rápidamente entre laboratorios.
Dónde se lanzaron primero y quién ofrece hoy funciones similares.
| Función | Lanzamiento inicial | Ahora también en |
|---|---|---|
| Informes de investigación profunda | Google Gemini (dic. 2024) | OpenAI, Anthropic, Perplexity |
| Agente codificador en terminal | Claude Code (feb. 2025) | OpenAI Codex, Gemini CLI, Meta Muse Code |
| Archivo de personalidad para agentes | OpenClaw (SOUL.md) | Meta Muse |
| Agente con identidad laboral propia | Anthropic Claude Tag (jun. 2026) | OpenAI Dots (vista previa) |
| Chat y trabajo de agente en una sola ventana | OpenAI Work mode (jul. 2026) | Claude (sept. 2026) |
Fuentes: anuncios oficiales; The Next Web (SOUL.md); OpenAI (Dots); The New Stack (Work mode y Claude).
La integración de Cowork en Claude se ha producido apenas dos meses después de la función Work mode de OpenAI, compartiendo muchas características técnicas. Tests realizados por expertos muestran que ambas plataformas están igualadas en precisión, aunque ChatGPT es algo más rápido y Claude es más minucioso. En esta etapa temprana, replicar funciones ya disponibles es una vía para atraer usuarios y obtener feedback real.
Meta necesita que Muse sea un fenómeno masivo, otros dependen de usuarios de pago
Muse se ha posicionado como un éxito rotundo: solo en iOS, se estiman 359.000 usuarios diarios en Estados Unidos durante los primeros 12 días, superando a ChatGPT, que logró 231.000 en el mismo periodo. A finales de septiembre, Muse acumulaba más de 3,4 millones de descargas, según múltiples fuentes.
Este éxito es crucial para Meta, que ha invertido decenas de miles de millones en su división Reality Labs sin un producto masivo que justifique la apuesta por el metaverso. Su último intento con Llama 4 no cumplió las expectativas, por lo que Zuckerberg reorganizó la estrategia con la creación de un laboratorio de súper inteligencia, incluida la adquisición parcial de Scale AI.
Muse ha aprovechado la base de usuarios consolidada de Meta, ya que más del 95% de sus usuarios activos utilizan también Facebook. Dispone de planes gratuitos y de pago que van hasta los 100 dólares mensuales, con integraciones para comprar a través de Shopify o Stripe, lo que otorga a los agentes capacidades de compra autónoma. Sin embargo, esta estrategia basada en volumen choca con resistencias en ecommerce, como demostró la decisión de Amazon de bloquear Muse pocos días después de su lanzamiento.
En contraste, OpenAI y xAI han optado por dirigirse primero al segmento premium, requiriendo suscripciones que oscilan entre 100 y 500 dólares mensuales para acceder a sus agentes Dots y Grok Bot, respectivamente. Estas empresas cuentan con usuarios dispuestos a pagar por un acceso avanzado y usan esta base para evaluar la retención tras la fase inicial de novedad.
Anthropic se enfoca en quienes ya construyen con Claude
Anthropic ha desplegado su versión orientada a clientes de pago integrando Cowork en el propio Claude, alcanzando ya a usuarios con planes Pro y Max, y planea extender la integración a planes Free y Teams. Para estos últimos, Claude Tag está disponible desde junio en Slack, con identidad propia y capacidad de generar auditorías automáticas; según la empresa, este agente ya influye en el 65% de las modificaciones en el código de sus equipos de producto. También existen agentes gestionados para tareas de larga duración desde abril.
Sin embargo, Claude no está tan presente como Muse en plataformas de uso masivo como WhatsApp; requiere la apertura de la app o la interacción en Slack, lo que limita la accesibilidad para usuarios finales. Frente a esto, la prioridad de Anthropic son usuarios técnicos que integran agentes en sus flujos y código de trabajo, conocimientos clave para el desarrollo.
Construir confianza es un reto importante. Los agentes siempre activos manejan credenciales y actúan sin supervisión constante, por lo que Anthropic adopta una postura cautelosa: Claude pregunta antes de actuar y mantiene auditorías detalladas. La aceptación depende de que los usuarios encuentren tareas repetibles que puedan delegar y que ahorren tiempo, ya que si demandan más supervisión que el trabajo manual, la herramienta no funcionará.
Este ecosistema emergente se configura, por tanto, con múltiples actores que buscan consolidarse: OpenAI y xAI apuestan por la especialización y clientes que paguen, Meta trata de dominar por escala masiva, y Anthropic busca fidelizar a desarrolladores y equipos técnicos que vean valor real y repetido en sus agentes. La batalla por convertirse en el asistente fiable que gestione la próxima tarea está en marcha.