La Wildscape, una microvivienda creada por Tiny Tect Tiny Houses en Australia, rompe con la tradicional distribución lineal de los espacios reducidos mediante una estructura escalonada y multifuncional. Su salón no es solo un lugar para sentarse, sino un montaje de escalones de madera que integran asientos, almacenaje y escaleras en un solo conjunto diseñado para vivir cómodamente en poco más de ocho metros de longitud.
Con unas dimensiones de 8,4 metros de largo, 2,4 metros de ancho y 4,25 metros de alto, la casa Wildscape aprovecha los cambios de altura para situar diferentes zonas de uso una encima o junto a otra, en lugar de alinearlas en un pasillo estrecho. Su fachada combina un revestimiento metálico oscuro con acentos en madera que enmarcan la pared acristalada en uno de sus extremos, proporcionando luz natural y vistas hacia el exterior desde el salón elevado, que esconde sus plataformas escalonadas mirando hacia afuera en vez de hacia un interior cerrado.
En el interior, los escalones del salón funcionan también como espacios de almacenamiento accesibles bajo sus asientos abatibles, optimizando el uso de cada rincón. Cerca del suelo se sitúa un pequeño espacio para dormir que puede alojar un colchón doble, aumentando la funcionalidad sin necesitar muebles independientes para cada función. Este diseño implica que los habitantes de la casa deben adaptarse a moverse entre distintas alturas y niveles, una propuesta poco tradicional que reemplaza el sofá convencional por una escalera que es también zona de descanso.
En el piso superior, la Wildscape distribuye un altillo destinado a dormitorio y una zona de estudio, que aprovecha el espacio sobre la cocina con una red suspendida que conecta visualmente ambos niveles al evitar cubrir el hueco con un suelo sólido. Esta red cumple una función recreativa y práctica, permitiendo que alguien pueda ocupar ese espacio mientras que la cocina permanece abierta y comunicada con el área de trabajo en la planta alta, una característica destacada por sus diseñadores como punto diferencial de esta minicasa.
La cocina, más tradicional respecto a la vida en un espacio pequeño, cuenta con electrodomésticos de tamaño estándar, incluyendo un horno de 60 cm, una placa de cuatro fuegos, fregadero y muebles bajo encimera. Adyacente a la cocina se sitúa un pequeño comedor que define el lugar para las comidas. El baño incluye ducha, inodoro y lavabo, y el sistema de fontanería está preparado para integrar lavadora y secadora. Los electrodomésticos como lavavajillas y lavadora forman parte de las opciones de mejora disponibles, no del equipamiento estándar.
Wildscape ofrece flexibilidad en cuanto a la configuración interior y el tipo de construcción. Se puede elegir entre diferentes planes arquitectónicos, que incluyen el sofá escalonado original o una versión alternativa con una plataforma elevada más amplia que abarca todo el ancho de la casa. También es posible adquirir la vivienda en forma de «shell», es decir, solo la estructura básica, o lista para entrar a vivir. Este matiz es importante ya que muchos de los elementos más espectaculares, como los asientos a medida, plataformas de almacenaje, muebles para estudio o la red suspendida, son complementos opcionales.
El precio partida ronda los 71.500 dólares estadounidenses, aunque el montaje completo y equipado que aparece en las imágenes requiere una cotización a medida. La principal atracción de Wildscape reside en su interior cuidadosamente diseñado, por lo que el coste final dependerá del grado de personalización y las opciones escogidas por el comprador interesado en vivir en un espacio pequeño pero pensado para maximizar funcionalidad, confort y conexión con el entorno exterior.
En definitiva, esta minicasa redefine la vida en espacios muy reducidos mediante una arquitectura inteligente que integra distintas funciones en un mismo elemento, promoviendo una experiencia habitacional diferente y estimulante para aquellos que buscan viviendas compactas con diseño innovador.