Investigadores han realizado avanzadas simulaciones por ordenador que desafían una creencia fundamental en astrofísica: el límite de masa que una estrella enana blanca puede alcanzar antes de colapsar. Este límite, conocido como el límite de Chandrasekhar, establece que la masa máxima de una enana blanca no puede superar aproximadamente 1.4 veces la masa del Sol. Sin embargo, el nuevo estudio señala que bajo ciertas condiciones, en particular en presencia de campos magnéticos internos sumamente intensos, algunas enanas blancas podrían superar esta barrera y volverse hasta dos veces más masivas.
Las enanas blancas son restos estelares extremadamente densos formados cuando una estrella de masa media agota su combustible nuclear y expulsa sus capas externas. Normalmente, la gravedad de estas estrellas muertas es contrarrestada por la presión de degeneración electrónica, una fuerza cuántica que evita un colapso adicional. Cuando la masa de la enana blanca supera el límite de Chandrasekhar, la estrella colapsa y puede desencadenar una supernova tipo Ia, uno de los fenómenos más energéticos del universo.
El reciente trabajo científico explora cómo la presencia de un potente campo magnético en el interior de la enana blanca puede alterar esta dinámica. Se ha demostrado que dichos campos magnéticos no solo afectan la estructura de la estrella, sino que también pueden proporcionar una presión adicional que ayuda a soportar más masa, rompiendo así el supuesto tope establecido por Chandrasekhar hace casi un siglo.
Estas simulaciones incluyen modelos tridimensionales detallados que incorporan la influencia de la magnetohidrodinámica en la estabilidad estelar. Los científicos han identificado que cuando el campo magnético interno alcanza intensidades miles de millones de veces mayores que el campo magnético de la Tierra, la enana blanca puede mantener la estabilidad con una masa significativamente superior. Además, el estudio sugiere que esta condición podría ser más común de lo que se pensaba, lo que podría explicar algunas observaciones astronómicas de enanas blancas anómalamente masivas y supernovas atípicas.
Este hallazgo tiene grandes implicaciones para la física y la astronomía. De confirmarse, implica la necesidad de revisar modelos asociados a la evolución estelar, la formación de supernovas y la calibración de distancias cósmicas basadas en explosiones tipo Ia, que son una herramienta clave para medir la expansión del universo. El descubrimiento también abre nuevas líneas de investigación sobre la interacción entre campos magnéticos y materia densa en condiciones extremas.
En definitiva, el trabajo muestra que, contrariamente a lo pensado durante décadas, las enanas blancas no siempre respetan el límite de masa tradicional. La existencia de campos magnéticos intensos que soportan mayor masa puede cambiar nuestro entendimiento sobre la vida y muerte de las estrellas, así como sobre fenómenos astrofísicos fundamentales.
Estos resultados conllevan un paso importante para la física estelar y podrán ser la base de futuros estudios y observaciones que confirmen o descarten la magnitud concreta de los campos magnéticos en enanas blancas y su efecto real sobre sus propiedades.