La forma más rápida de usar la inteligencia artificial para las tareas escolares suele ser la menos efectiva: copiar la pregunta, obtener la respuesta instantáneamente y esperar que algo se aprenda. Sin embargo, DABIDA está desarrollando un sistema muy distinto basado en un principio fundamental: la IA debe ayudar a los estudiantes a razonar y entender el proceso, no solo a dar respuestas rápidas.
Su plataforma GeniTeacher, presentada por Eun-Seung Lee, CEO de DABIDA, apuesta por apoyar a los alumnos que siguen trabajando con papel y lápiz mientras el software monitoriza cada paso que dan para resolver un problema. Según Lee, la respuesta final es solo una señal débil que por sí sola no refleja dónde cometieron errores o qué conceptos están confundiendo. Un problema matemático puede fallar por diversos motivos: una mala comprensión del concepto, un error aritmético, la elección de un método inadecuado o incluso la interrupción a mitad del proceso, cuestiones que suelen pasar desapercibidas para los sistemas tradicionales basados en chatbots.
La tecnología de DABIDA no solo reconoce la escritura a mano, sino que también analiza imágenes para interpretar diagramas o textos adicionales que forman parte del trabajo del estudiante. Los alumnos pueden escribir con el GeniPen, un bolígrafo inteligente galardonado en CES 2024, usar un lápiz óptico en tabletas compatibles o subir fotos de sus apuntes. La plataforma combina varios modelos de inteligencia artificial de terceros, seleccionados según la tarea y los costes asociados, en lugar de depender de un único gran modelo de lenguaje, lo que aporta flexibilidad y eficiencia.
El objetivo de GeniTeacher es ofrecer pistas socráticas, es decir, pistas progresivas y moderadas para guiar al estudiante. Primero se presenta una indicación sutil, y si el alumno persiste bloqueado, se brindan sugerencias más específicas. Además, el sistema genera informes detallados que señalan la precisión, detectan conceptos débiles, errores recurrentes y el uso de las pistas. Estos informes incluyen una revisión automática de los errores con explicaciones basadas en el análisis del trabajo original del estudiante, proporcionando una experiencia mucho más enriquecedora que simplemente corregir con una nota.
Interesantemente, un estudio de 2024 realizado mediante EEG con 36 estudiantes universitarios halló una conectividad cerebral más amplia durante la escritura manual que al teclear. Los investigadores sugieren que este patrón puede favorecer el aprendizaje, aunque reconocen que no se ha demostrado directamente si la caligrafía mejora el rendimiento en clase. En cualquier caso, la lógica al apoyar el uso del papel permanece sólida y sigue siendo objeto de investigación activa.
DABIDA inició su andadura con productos como GeniClass y GeniPen, enfocados en la educación a distancia, permitiendo a los profesores seguir la escritura de los alumnos en tiempo real durante las clases online. Ambos dispositivos fueron reconocidos con un premio CES 2024 en la categoría de Comunidades Inteligentes. GeniTeacher es la evolución natural que incorpora capacidades de IA añadidas por la empresa en 2024, apoyándose en la tecnología de captura de escritura a mano ya desarrollada.
En 2026, DABIDA recibió uno de los once premios Global Awards de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), que destacó su sistema de tutoría basado en inteligencia artificial aplicada a la escritura manual. La compañía ya cuenta con 23 patentes, acuerdos de distribución exclusiva en siete países y una alianza estratégica con Samsung Electronics firmada este mismo año.
Entre las vías de ingresos que contempla DABIDA están las suscripciones mensuales —se baraja un precio base de 20 dólares—, la venta de bolígrafos inteligentes, acuerdos con editoriales y licencias. También exploran la posibilidad de un mercado digital donde los profesores puedan vender sus propios cuestionarios y ejercicios de calidad, con DABIDA cobrando una comisión por las ventas.
El gran desafío para DABIDA es demostrar que su sistema realmente mejora el aprendizaje de los estudiantes y facilita la labor docente sin que los profesores pierdan el control sobre las evaluaciones. La compañía busca transformar una visión extendida entre muchos: que la IA empobrece el razonamiento infantil. Al contrario, GeniTeacher aspira a aprovechar el potencial de la inteligencia artificial para llevar la enseñanza a un nuevo nivel, identificando y superando los principales obstáculos en el aprendizaje mediante el análisis detallado del proceso manual del estudiante.