La transformación digital busca automatizar las operaciones de tecnologías de la información (IT) mediante agentes inteligentes, sin embargo, la confianza en estas máquinas para tomar decisiones operativas aún es limitada. Así lo indica un reciente estudio realizado por Riverbed, que señala que aunque un abrumador 90% de los directores y responsables de IT desean adoptar IA agente en sus operaciones autónomas durante los próximos dos años, existe una desconfianza considerable a que estas tecnologías actúen sin la intervención humana.
El informe, basado en una encuesta realizada a profesionales del sector, revela que tres cuartas partes de los encuestados consideran que la IA agente será fundamental en las futuras estrategias de IT. Además, un 90% considera que la inversión realizada hasta ahora en inteligencia artificial ha superado las expectativas iniciales.
Primera etapa para las operaciones IT autónomas
A pesar del optimismo, la implantación real de operaciones IT autónomas aún se encuentra en una fase inicial. Apenas el 20% de las organizaciones encuestadas señala que actualmente ejecuta procesos de IT automatizados y solo el 40% dispone de un entorno tecnológico capaz de soportar la IA agente.
Esta situación refleja investigaciones previas que mostraban que la adopción de inteligencia artificial dentro del sector tecnológico no está alcanzando el nivel de expectativas y publicidad generadas.
El estudio detecta, sin embargo, que el 82% de las empresas ya emplea la IA con fines innovadores para desarrollar nuevas ventajas competitivas, un dato que muestra la creciente integración de la inteligencia artificial en la innovación empresarial, aunque la automatización total aún es un horizonte lejano.
Más allá del ámbito conceptual, el 76% de los proyectos relacionados con inteligencia artificial han superado la fase de prueba de concepto, un avance muy escaso respecto al 71% registrado el año anterior. Solamente el 9% de estos proyectos están plenamente implementados en toda la empresa.
Jim Gargan, director de marketing de Riverbed, destaca que «el camino hacia una IT autónoma está en marcha y las organizaciones consideran que la IA puede ofrecer sistemas más resilientes, eficientes y proactivos». Sin embargo, subraya, «existen importantes semejanzas entre el entusiasmo por la IA y la preparación real de las empresas para adoptarla». Añade que el siguiente paso crucial no solo consiste en aumentar la automatización, sino en desarrollar una IA que las empresas comprendan, en la que confíen y que puedan gobernar eficazmente.
Desafíos para alcanzar la autonomía completa
El avance hacia operaciones IT autónomas enfrenta múltiples obstáculos. El 55% de los encuestados considera que la seguridad y el cumplimiento normativo son grandes retos para esta transición. Además, un 45% teme las posibles interrupciones en la operativa diaria, y un 39% señala la falta de confianza en las decisiones tomadas por la inteligencia artificial.
Estas preocupaciones se reflejan en que más del 90% de los profesionales considera que la observabilidad y la gobernanza de la IA se convertirán en aspectos críticos para la gestión tecnológica en los próximos años.
Mientras que tres cuartas partes consideran la IA como una prioridad estratégica o importante, la investigación advierte que esta visión no está uniformemente distribuida. Los líderes empresariales y responsables de IT se muestran más esperanzados respecto al potencial de la IA agente, en contraste con los especialistas técnicos encargados de su implementación, gobernanza y operación, quienes son más conscientes de los obstáculos prácticos a superar.
Respecto a la confianza institucional, el 42% de los encuestados confían en la gobernanza y supervisión de la IA por parte de sus empresas; sin embargo, esta cifra cae al 36% entre los técnicos especialistas. Asimismo, solo un 17% de estos técnicos considera que en los próximos años los agentes autónomos formarán una parte significativa del modelo operativo empresarial.
Requisitos para implementar operaciones IT autónomas
Para conseguir una operación IT totalmente autónoma, los encuestados resaltan la necesidad de disponer de datos de alta calidad, una observabilidad unificada y la consolidación de herramientas tecnológicas.
Sin embargo, estas condiciones aún no están garantizadas. Un 19% de los encuestados afirma que sus organizaciones carecen de los datos necesarios para operaciones IT impulsadas por IA, un porcentaje que se reduce levemente al 17% entre los expertos técnicos. Además, solo otro 17% asegura contar con visibilidad unificada de sus sistemas, lo que implica que la mayoría aún no está preparada.
Por último, el 87% reconoce que los sistemas y herramientas empleadas no están totalmente integrados o conectados, lo que dificulta la eficacia operativa y la aplicación de una estrategia unificada basada en inteligencia artificial.
El informe concluye con un mensaje claro: aunque las organizaciones tienen grandes aspiraciones para la IT autónoma, se enfrentan a importantes barreras como la fragmentación de datos, la visibilidad limitada y la falta de integración tecnológica que frenan su avance.