En nuestra vida diaria, los sonidos ambientales digitales suelen ser simulaciones cuidadosamente editadas que se repiten en bucle, como la lluvia o el ruido de una cafetería. Aunque útiles para concentrarse o relajarse, estas grabaciones pierden magia cuando detectamos el patrón repetitivo, recordándonos que son trucos mecánicos. Mur Mur pretende cambiar esta realidad con una propuesta mucho más sofisticada y orgánica.
Este producto, todavía en fase prototipo, ha sido desarrollado por los estudios oio y mattering, quienes han combinado tecnología avanzada y diseño para crear un objeto físico que alberga un mundo simulado vivo en su interior. No es una simple panorámica sonora ni un audio generado por inteligencia artificial que se repite sin variación, sino un ecosistema digital con terreno, clima, habitantes y ritmos sociales propios. Los sonidos que produce no son grabaciones preexistentes, sino el resultado de la interacción en tiempo real de agentes digitales que se desplazan y actúan dentro de ese microcosmos.
Mur Mur ofrece tres mundos distintos para elegir: “The Block”, una ciudad compacta con sonidos del bullicio matutino, robots de reparto, palomas y músicos callejeros; “The Plot”, un bosque con cantos de aves, hojas crujientes y pasos ocasionales de un excursionista perdido; y “The Pond”, un ecosistema acuático con olas, peces, patos y barcos navegando al ritmo natural. Cada escenario no solo suena diferente entre sí, sino que también evoluciona continuamente, pues la simulación nunca se detiene, incluso cuando no está siendo escuchada.
Esta continuidad es esencial. Mur Mur no es un dispositivo que se pueda controlar con botones de play o pausa; su mundo interno funciona eternamente y el usuario simplemente decide cuándo conectar su atención a ese flujo sonoro vivo. El propio sitio web advierte con cierto humor que no debe sacudirse el aparato, pues dentro hay agentes «vivos» trabajando, una forma metafórica pero acertada para describir este enfoque revolucionario en el diseño de sonido ambiental.
La elección de crear mundos completos, en lugar de meras atmósferas sonoras generativas basadas en inteligencia artificial, es un giro intencionado. Mientras que otras herramientas permiten al usuario seleccionar estados de ánimo o ambientes para obtener bucles infinitos, oio y mattering optaron por ofrecer un espacio interactivo y autónomo. Esto genera una experiencia más inmersiva y menos controlable, casi como compartir un entorno con entidades independientes, en lugar de simplemente emitir sonidos bajo demanda.
oio se define como una compañía creativa que busca transformar tecnologías emergentes en realidades accesibles y cotidianas para personas y más allá. Por su parte, mattering trabaja en la intersección del arte y la tecnología avanzada, colaborando con grandes nombres como IBM, Apple, Björk y Nike, lo que demuestra su carácter ecléctico y su capacidad para llevar conceptos innovadores a distintos ámbitos.
Actualmente, apenas existen algunos prototipos físicos de los altavoces Mur Mur, creados para pruebas internas. Sin embargo, sus mundos digitales ya están activos y son accesibles a través de una emisora en línea creada ad hoc. Además, cuentan con un parche de Max for Live que permite integrar estos sonidos vivientes directamente en el software de producción musical Ableton, abriendo nuevas posibilidades para músicos interesados en trabajar con paisajes sonoros en constante evolución en lugar de muestras grabadas.
El equipo detrás de Mur Mur está en búsqueda de productores de hardware, músicos y tecnólogos para ayudar a escalar el proyecto y llevar esta innovadora experiencia sonora a un público más amplio. La propuesta desafía la idea tradicional de control sobre el sonido: en Mur Mur, el usuario no manda, sino que coexiste con un sistema que continúa su vida independiente.
Esta concepción representa una de las ideas más atractivas y recientes dentro del diseño contemporáneo, donde la interacción humana se replantea como una coexistencia con entornos digitales vivos y orgánicos. Así, Mur Mur propone un vistazo al futuro del sonido ambiental, más auténtico y dinámico, que trasciende el simple bucle y aporta una experiencia auditiva realmente inmersiva y en constante cambio.