La moda Western ha invadido el mundo del calzado este año, pero pocas propuestas logran encontrar un equilibrio entre lo llamativo y lo discreto. Muchas zapatillas que siguen esta tendencia caen en extremos: o bien parece que quisieran formar parte de un espectáculo vaquero, con flecos y adornos turquesa, o apenas incorporan un detalle sutil que no termina de convencer. En medio de este panorama, New Balance ha identificado una oportunidad y responde con su modelo 1890A «Cowhide», que consigue aunar ambos mundos de forma sorprendente.
Estas zapatillas incorporan auténtica piel de vaca en su diseño, con un patrón en blanco y negro característico, pero lo realmente innovador es cómo se integra este material. En lugar de cubrir toda la parte superior, el cuero se esconde bajo una solapa de ante color crema, mostrando sólo pequeños toques que aluden al estilo Western sin resultar caricaturescos. Este enfoque permite apreciar la inspiración sin que se convierta en un disfraz, algo que cuesta lograr y que New Balance ha llevado a cabo con mucho acierto.
Desde la presentación inicial del modelo 1890A el año pasado, cuya inspiración se basa en las mocasines clásicas de la marca, este diseño ha destacado por su construcción poco convencional. A diferencia de los retro runners tradicionales, que muchas veces reciclan siluetas con apenas variaciones de tejidos, estas zapatillas llevan una costura mocasín visible en la parte frontal que aporta textura y profundidad visual. Además, tras una primera versión con piel de serpiente que se acercaba más a un objeto llamativo, la versión en piel de vaca adoptada ahora añade una dosis de sobriedad y elegancia que la convierte en una opción más madura dentro de la gama.
Lo que realmente diferencia a estas zapatillas es la mesura en su diseño: el estampado de vaca no domina el conjunto, sino que asoma entre las capas de ante, apareciendo en pequeñas superposiciones para no saturar la vista. New Balance complementa esta presentación con bloqueos de color sólidos en la pala, la lengüeta y el cuello del zapato, aportando estabilidad visual y evitando que el estampado acapare toda la atención. Este equilibrio, que resulta más difícil de conseguir de lo que parece, ha sido precisamente lo que les ha faltado a muchas otras marcas que han intentado sumarse a la tendencia Western este año.
Además de su atractivo estético, las 1890A no sacrifica la comodidad, un aspecto en el que New Balance sabe desempeñarse con maestría. Mantienen la amortiguación ABZORB en la entresuela, un sistema que ofrece soporte y absorción de impactos, junto con un talón diseñado para un uso diario más que para ocasiones puntuales. Así, esta zapatilla no sólo es un producto visualmente interesante, sino que garantiza una experiencia de uso confortable, a diferencia de muchos modelos de moda rápida que parecen ideales para la fotografía pero terminan siendo un suplicio tras pocas horas de uso.
Con un precio de 200 dólares, no son una compra impulsiva, pero se sitúan dentro de la gama premium con la que New Balance suele trabajar en sus lanzamientos lifestyle. El coste queda justificado por el uso de materiales reales, como la piel de vaca, y por la complejidad de la construcción con la solapa de ante que requiere más trabajo artesanal que una parte superior convencional de malla o cuero liso. Por tanto, más que un simple objeto de moda, estas zapatillas reflejan la dedicación a la calidad y el diseño.
Este modelo no será para todos, especialmente para quienes rehúyen completamente la estética Western, aunque la firma apuesta por incorporar a su catálogo un calzado que no obliga a decidirse entre lo sutil y lo estridente. Para los que buscan algo intermedio, que puedan llevar en su día a día sin perder personalidad, las 1890A «Cowhide» suponen una oferta fresca y original que responde a la tendencia sin caer en excesos.
New Balance se ha ido consolidando como una marca revelación dentro del mundo del calzado por su valentía a la hora de explorar combinaciones y diseños poco convencionales, como esta mezcla entre un estilo clásico y la originalidad de una piel estampada. Aunque posiblemente no conviertan a los más reticentes a la moda Western, este modelo satisface a quienes preferimos un enfoque más mesurado, útil y estéticamente atractivo, apto para cualquier ocasión, incluso una cena informal.