El Instituto de Seguridad en Inteligencia Artificial del Reino Unido (AISI) podría no tener acceso para evaluar los nuevos modelos presentados recientemente por OpenAI y Anthropic, según informan diversas fuentes, lo que representa un revés para este organismo de control en apenas unas semanas.
El pasado 22 de septiembre, ambas compañías lanzaron nuevas versiones de sus sistemas de IA: Anthropic presentó Claude Opus 5.5, mientras que OpenAI dio a conocer GPT-6 Sol y GPT-6 Luna.
Financiado y respaldado por el gobierno británico, el AISI se encarga de investigar y analizar la seguridad de los modelos de inteligencia artificial, colaborando estrechamente con actores industriales y expertos en el sector.
Históricamente, el instituto ha tenido la oportunidad de evaluar estos modelos antes de su publicación oficial. Sin embargo, según publica Politico, la Casa Blanca habría solicitado a ambas empresas que no compartieran sus nuevos desarrollos con el AISI hasta que sean revisados y aprobados por las autoridades de Estados Unidos.
Al parecer, esta petición proviene de la Oficina del Director Nacional de Ciberseguridad estadounidense, cuyos responsables pretenden analizar las características y riesgos de los modelos antes de permitir que se difundan entre socios internacionales.
Un alto funcionario estadounidense explicó a Politico que la medida responde a una política establecida desde hace tiempo: «Son empresas estadounidenses y esta ha sido nuestra política con cada nuevo modelo avanzado que sale al mercado».
Por el momento, ni OpenAI ni Anthropic han respondido a las solicitudes de confirmación realizadas por ITPro.
Un nuevo revés para el AISI en el último mes
Si esta información se confirma, sería la segunda vez en menos de un mes que el AISI queda fuera de la evaluación previa de modelos de IA. A comienzos de septiembre, la agencia británica ya se vio excluida del acceso al modelo Mythos 5.1 de Anthropic.
En aquella ocasión, Anthropic rehusó someter Mythos 5.1 a las pruebas del AISI, a pesar de haber facilitado el acceso a organismos equivalentes en Estados Unidos. Este hecho marcó la primera vez que el instituto británico era dejado al margen en este tipo de evaluaciones previas.
Claude Mythos 5.1 fue lanzado el 1 de septiembre y, al igual que otros desarrollos recientes, se puso a disposición únicamente de socios seleccionados, ante preocupaciones relacionadas con la seguridad y protección.
Informes del Financial Times sugirieron que esta actitud podría reflejar una tendencia más amplia y proteccionista por parte de las empresas tecnológicas estadounidenses frente a organismos internacionales.
A pesar de estos inconvenientes, el AISI sí ha tenido acceso para evaluar algunos modelos recientes de la serie GPT-6. En una carta dirigida a Liam Byrne, presidente del Comité de Negocios y Comercio de la Cámara de los Comunes, Henry de Zoete, director del AISI, indicó que la institución pudo analizar GPT-6 Astra de OpenAI antes de su lanzamiento público.
En la misma misiva, De Zoete dejó claro que el AISI no es la única entidad que ha sido excluida de ciertas pruebas. «En el momento del lanzamiento de Mythos 5.1, Anthropic dejó claro que ningún organismo fuera de Estados Unidos tendría acceso al modelo», afirmó.
«El AISI mantiene comunicaciones diarias con socios industriales, incluyendo Anthropic, y cuenta con acuerdos a largo plazo para evaluar modelos de los principales desarrolladores de IA», añadió.
Un portavoz del AISI recordó a ITPro que el Reino Unido es uno de los líderes mundiales en materia de seguridad en inteligencia artificial y que el instituto sigue colaborando estrechamente con el gobierno estadounidense, socios internacionales y empresas punteras como OpenAI y Anthropic.
“Los riesgos derivados de la inteligencia artificial no conocen fronteras nacionales, y ningún país puede afrontarlos de forma aislada. Continuaremos trabajando de la mano con Estados Unidos y otros aliados en la evaluación de sistemas avanzados de inteligencia artificial, al tiempo que fortalecemos nuestro propio conocimiento científico riguroso para garantizar que nuestros enfoques se basan en evidencia sólida”, concluyó.