Una nueva amenaza en ciberseguridad ha surgido con el robo y reaprovechamiento de cookies de sesión de Claude, la popular plataforma de inteligencia artificial de Anthropic. Atacantes emplean malware específicamente diseñado para capturar estas cookies de sesión desde los dispositivos infectados y luego reutilizarlas para acceder a cuentas pagadas, sin necesidad de pasar por el proceso de autenticación ni la verificación en dos pasos.
Esta técnica, detectada por Anthropic, afecta principalmente a cuentas autogestionadas y facturadas con tarjeta, aquellas que no están bajo el control de proveedores de identidad corporativa ni de consolas administrativas con capacidad para desconectar a sus usuarios. La reproducción de cookies de sesión permite saltarse por completo los sistemas de Single Sign-On (SSO) y la autenticación multifactor (2FA). La función principal que SSO ofrece, en este contexto, es la capacidad de revocar accesos y la visibilidad sobre el estado, pero no la prevención del acceso.
Anthropic notificó a sus usuarios afectados mediante correos electrónicos acerca de esta campaña maliciosa, identificando seis familias de malware relacionadas con este robo: Vidar, LummaC2, StealC, RedLine, Acreed en Windows y Atomic Stealer en un reducido número de dispositivos Mac. El email advertía que estos programas maliciosos suelen capturar cookies de inicio de sesión en navegadores junto con contraseñas almacenadas, lo que pone en riesgo las sesiones de Claude.
Entendiendo el funcionamiento del ataque
La clave de este ataque es la cookie de sesión, que autentica al usuario sin necesidad de volver a ingresar credenciales. Tras el inicio de sesión legítimo con 2FA, el servidor emite esta cookie para mantener la sesión abierta. El malware roba esta cookie y la utiliza para simular que el usuario ya ha pasado la autenticación, accediendo a la cuenta sin activar controles adicionales.
Anthropic detectó estos accesos fraudulentos gracias al monitoreo del uso, al notar que los límites de consumo se recargaban y gastaban mientras los propietarios estaban ausentes. En algunos casos, la infección surgió al instalar juegos piratas, aunque la empresa no ha detallado el panorama completo de los dispositivos comprometidos.
Exposición más allá del consumo agotado
La afectación no se limita a la pérdida económica por el uso agotado en estas cuentas. Las sesiones robadas permiten a los ciberdelincuentes acceder a toda la información a la que el usuario tiene vinculada, incluyendo historiales de conversaciones, archivos subidos y especialmente conectores autorizados, que pueden integrar servicios como Gmail o Google Drive.
Anthropic ofrece a sus usuarios la opción de desconectarse, lo que invalida la cookie reproducida, pero esto no revoca los permisos OAuth concedidos previamente desde la cuenta personal a servicios corporativos. Por ejemplo, si la cuenta de Claude accede a un buzón de correo corporativo mediante un conector, el atacante podría leer correos, acceder a documentos o realizar otras acciones sin alertar al administrador de TI o al equipo de seguridad.
Este problema es particularmente delicado en entornos corporativos, donde muchos empleados utilizan suscripciones personales o cuentas autogestionadas en dispositivos gestionados por la empresa, facilitando el acceso no autorizado a información sensible.
Campañas de malware y vector de infección
Además de la infección a través de software pirata, los atacantes han desplegado páginas falsas de descarga de Claude dentro del propio dominio claude.ai, llegando incluso a publicitar mediante anuncios patrocinados en buscadores para atraer a usuarios que buscan la aplicación oficial. Esta campaña, bautizada FakeAgent, fue capaz de lograr alrededor de 7.100 descargas antes de que Anthropic retirara el artefacto malicioso.
Este enfoque refleja la vulnerabilidad causada por la falta de controles estrictos en el uso de aplicaciones de agentes de inteligencia artificial dentro de dispositivos corporativos y la facilidad con la que los empleados pueden introducir riesgos de seguridad sin intención maliciosa directa.
Gestión y respuesta insuficiente ante esta amenaza
Los sistemas actuales de autenticación y gestión de identidad no son suficientes para mitigar el riesgo. Mientras algunas empresas empiezan a adoptar tecnologías avanzadas como Okta Agent SSO, que otorga identidades gestionadas a agentes de IA con tokens de corta duración, la mayoría de las cuentas personales siguen vulnerables a este tipo de ataques.
Según un informe de CrowdStrike, el robo y reventa de credenciales para servicios de inteligencia artificial se ha multiplicado desde finales de 2022, con campañas que utilizan masivamente API robadas para explotar los recursos de IA y generar grandes costes para las víctimas.
El diseño de integraciones de agentes de IA debe considerar el almacenamiento seguro y el control estricto del acceso, evitando claves de API de amplio alcance y larga duración en dispositivos locales, prácticas que prolongan indefinidamente el riesgo en caso de robo.
Recomendaciones para empresas y usuarios
Especialistas en seguridad señalan la necesidad de incorporar los servicios de IA en los protocolos de respuesta ante malware de robo de información. Frente a la alerta de malware, toda sesión de un servicio de IA debe considerarse comprometida hasta su revocación efectiva.
Se recomienda además controlar y limitar los permisos OAuth que los usuarios pueden conceder desde sus cuentas personales hacia servicios corporativos, para evitar que una cuenta personal vulnerable otorgue acceso irrestricto a información sensible.
Impulsar el uso de soluciones que implementen técnicas de vinculación de sesión al dispositivo (session binding), como las credenciales de sesión atadas a hardware TPM de Google, ayudará a mitigar la reutilización de cookies robadas, aunque estas medidas aún están en desarrollo o limitadas a ciertos entornos.
En última instancia, la coordinación entre equipos de endpoint, identidad y gobernanza de IA es vital para cerrar los vacíos de seguridad en este nuevo vector de ataque, reconociendo que cada responsable hace frente a retos distintos pero interconectados dentro de una estrategia integral.
El caso de Anthropic pone de relieve una problemática creciente en el uso de inteligencia artificial dentro de entornos personales y corporativos, que exige atención inmediata para evitar daños mayores en la seguridad y privacidad de los datos.