Esta semana, Sakana AI presentó Fugu, un sistema de orquestación multiagente diseñado para ofrecer prestaciones similares a los modelos más avanzados del mercado, mientras mitiga los riesgos relacionados con la dependencia de un único proveedor.
La compañía de investigación y desarrollo japonesa asegura que Fugu iguala el rendimiento de modelos punteros como Fable 5 y Mythos Preview, ambos de Anthropic, en pruebas de ingeniería, ciencia y razonamiento. Para ello, divide las tareas en subtareas y las distribuye estratégicamente entre distintos agentes expertos que pueden intercambiarse. Sin embargo, las primeras opiniones de usuarios están mezcladas.
Aunque Sakana presenta la «inteligencia colectiva» de Fugu como un camino hacia la soberanía en inteligencia artificial, no todos los usuarios confirman su alto nivel de rendimiento. Algunos señalan costes elevados y un consumo rápido de créditos, cuestionando su viabilidad económica.
¿Un simple enrutador? No exactamente.
A diferencia de los enrutadores multilmodelo tradicionales que envían un mismo mensaje a varias IA para comparar respuestas o combinarlas, Fugu analiza la solicitud, la fragmenta, y asigna cada subtarea al modelo más adecuado según un sistema interno de orquestación. Este método, basado en la investigación propia de Sakana y apoyado en documentos como Trinity y Conductor, permite una coordinación dinámica entre los mejores modelos disponibles.
Desde el exterior, Fugu se presenta como un único modelo accesible mediante una API compatible con OpenAI, pero el criterio para la asignación de tareas permanece como secreto industrial. Además, Fugu no sólo distribuye trabajo: también posee un modelo de lenguaje propio que puede responder directamente cuando estima que es suficiente.
¿Un héroe para la soberanía de la IA? No del todo.
David Ha, cofundador y CEO de Sakana, ha destacado en redes sociales que depender de un solo proveedor para infraestructuras nacionales supone un riesgo enorme, puesto que el acceso a modelos avanzados puede perderse de la noche a la mañana, como evidencian recientes controles de exportación que afectaron a Anthropic y su retirada de Fable 5 y Mythos 5 a los pocos días de su lanzamiento.
Fugu se propone como la solución para evitar esta dependencia extrema gracias a su sistema de agentes intercambiables, que permitiría continuar trabajando si un proveedor restringe su acceso. Sakana lo define como un «plano realista y resiliente para la soberanía en IA».
No obstante, diversos expertos y usuarios en foros como Reddit y HackerNews consideran que Fugu es en realidad un enrutador avanzado más que una revolución en sí misma. Al seguir dependiendo de múltiples modelos externos, su resiliencia no es absoluta: si varios proveedores restringen servicios simultáneamente, el sistema queda limitado.
Algunos desarrolladores internacionales critican además que Fugu no ofrezca una alternativa sólida a OpenAI o Anthropic, señalando problemas como la lentitud de la API, su alto coste y una calidad inferior a la prometida.
Benchmarking y experiencias dispares
Sakana avala a Fugu con pruebas rigurosas en áreas como programación, razonamiento, ciencia y agentes, donde asegura que supera modelos conocidos como Gemini 3.1, Opus 4.8 y GPT 5.5. También destaca los resultados positivos obtenidos durante su beta cerrada, con casi 500 usuarios probando flujos de trabajo complejos.
Por ejemplo, un ingeniero de ciberseguridad corroboró que Fugu opera correctamente sin acciones dañinas, y otros equipos valoraron que Fugu Ultra supera a GPT 5.5 en la revisión de código, manteniendo una estabilidad poco común durante largas sesiones.
A pesar de esto, algunos usuarios han detectado fallos y limitaciones durante su uso cotidiano, mencionando errores inusuales en comparación con otros modelos de vanguardia y quedándose sin crédito antes de completar revisiones profundas.
Una cuestión de precio y consumo
Fugu está disponible globalmente, excepto en la Unión Europea, en dos niveles: uno de baja latencia orientado a tareas diarias y chatbots, y otro avanzado, Fugu Ultra, que orquesta un conjunto más amplio de agentes para trabajos complejos. Los planes de suscripción oscilan entre 20, 100 y 200 dólares al mes, con opciones de pago por uso donde Fugu Ultra cobra 5 dólares por millón de tokens de entrada y 30 por millón de salida, incrementándose al superar un contexto de 272.000 tokens.
Varios primeros usuarios han considerado estos precios elevados, especialmente cuando el rápido consumo de créditos provoca desgastes inesperados. Algunos lamentan que se ofrezca un servicio más lento y costoso, disfrazado bajo una capa tecnológica adicional.
¿El futuro es la inteligencia colectiva?
David Ha sostiene que la era de los grandes modelos monolíticos está quedando atrás y que las soluciones a problemas complejos requieren sistemas de inteligencia colectiva que trabajen en red, inspirados en cómo evoluciona la inteligencia humana a través de la colaboración cultural.
En esta línea, Sakana planea incorporar más modelos a su red de agentes para incrementar su resistencia, aunque la percepción general de la comunidad técnica invita a la cautela ante la promesa de un sistema verdaderamente soberano y rentable.