Los auriculares con diseño clip-on han venido para quedarse, alejándose de la etiqueta de simple moda pasajera. Samsung se suma a esta tendencia con sus primeros Galaxy Buds On, unos auriculares inalámbricos clip-on diseñados para competir en la gama alta, siguiendo así la línea de sus exitosos Buds4 Pro, que ya habían destacado por su calidad de llamada, cancelación activa de ruido y comodidad.
El mercado de auriculares clip-on viene ganando fuerza gracias a propuestas como Bose Ultra Open, Sony LinkBuds, Huawei FreeBuds 6, Nothing Ear (open) y CMF Clip Pro, entre otros. En este contexto, los Galaxy Buds On de Samsung se presentan como una opción sólida: no sólo se colocan cómodamente dentro de la oreja, sino que su diseño ergonómico abraza el oído para asegurar un ajuste estable, incluso durante actividades físicas. Samsung subraya que su desarrollo se basó en el análisis de diversas formas de oreja para optimizar la ubicación de los altavoces y la batería integrada.
Los Buds On son especialmente diseñados para mantener la conciencia espacial sin sacrificar la calidad musical, gracias a sus altavoces TwinBoost, que mejoran el rendimiento en frecuencias bajas. Además, cuentan con un control automático del volumen que ajusta el audio según el ruido ambiental externo, asegurando que no se pierda ninguna conversación o detalle sonoro importante.
En un aspecto innovador, estos auriculares carecen de distinción entre izquierdo y derecho, permitiendo mayor libertad al usuario en la colocación, algo que puede ser tanto una ventaja como una desventaja. Por ejemplo, facilitan un uso más intuitivo, aunque podrían confundirse algunos controles para quienes están acostumbrados a la orientación tradicional.
Los Galaxy Buds On están protegidos con certificación IP54, ofreciendo resistencia al polvo y salpicaduras. Funcionan con la plataforma de sonido Snapdragon S7 Gen 1, combinada con un amplificador Clase-D de alta eficiencia, optimizando el rendimiento a nivel hardware. Esto se traduce en una autonomía continua de hasta 9,5 horas de reproducción musical con una sola carga. El estuche de carga extiende esa autonomía total hasta 38 horas.
Un detalle destacado es el sensor de vibración ósea integrado, que detecta cuándo el usuario está hablando, permitiendo activar el modo transparencia para mejorar la percepción del entorno y reducir el ruido de fondo automáticamente. El control por voz incluye un comando para activar asistentes inteligentes, como el asistente de Google, con la sencilla frase “Hey Google, let’s talk live”, lo que facilita un manejo manos libres fluido y natural.
Las funciones también se extienden al reconocimiento de gestos con la cabeza, aprovechando la tecnología de conducción ósea para detectar movimientos y responder con acciones como contestar o rechazar llamadas, leer notificaciones, silenciar alarmas o ajustar el volumen y ecualizador en dispositivos Galaxy.
Samsung ha abordado además uno de los problemas comunes en este tipo de auriculares: la fuga de audio. La tecnología Audio Leakage Reduction minimiza la salida de sonido hacia el exterior, mejorando la privacidad del usuario y la experiencia auditiva en entornos ruidosos.
En cuanto al peso, cada auricular pesa 6,65 gramos, mientras que el estuche de carga añade 41 gramos, manteniendo un conjunto ligero y cómodo para uso prolongado. Con un precio de lanzamiento de 229 dólares, los Galaxy Buds On se posicionan como un competidor fuerte dentro de la gama alta para los usuarios del ecosistema Galaxy, aunque el éxito final dependerá de su rendimiento real en el día a día.
En definitiva, Samsung ha confirmado con estos Buds On su apuesta por los auriculares clip-on de alta tecnología, integrando inteligencia artificial y controles avanzados para ofrecer una experiencia auditiva y de conectividad natural, cómoda y adaptada a las necesidades contemporáneas de los usuarios.