Perplexity ha presentado Hybrid Compute, una nueva funcionalidad que incorpora a los Macs, especialmente a los equipados con Apple Silicon, dentro de la infraestructura que sustenta sus agentes de inteligencia artificial autónomos. Esta tecnología permite distribuir distintas fases de una tarea entre modelos avanzados alojados en la nube y modelos más pequeños ejecutándose localmente en el propio dispositivo.
Este lanzamiento coincide con el inicio del mandato de John Ternus como CEO de Apple, quien anteriormente lideró la ingeniería de hardware de la compañía y fue pieza fundamental en la transición desde procesadores Intel a los chips propios de Apple. La propuesta de Perplexity es aprovechar el alto rendimiento y capacidades de los Macs para integrarlos en procesos de inteligencia artificial, reduciendo así la dependencia exclusiva de la nube.
Procesamiento híbrido para cuidar la privacidad
El sistema comienza su actividad en la nube, pero si durante el desarrollo de la tarea se detecta información sensible —como nombres, direcciones, números de cuenta o datos privados— esta parte del proceso se traslada automáticamente al Mac, donde se ejecuta localmente sin necesidad de reiniciar el trabajo.
Para llevar a cabo este filtrado, Perplexity ha desarrollado un algoritmo denominado Privacy Gate, que opera directamente en el Mac y que permite al usuario determinar qué información debe permanecer en el dispositivo y qué puede ser procesada en la nube. Antes de iniciar la tarea, el usuario puede revisar y confirmar qué datos permanecerán locales y escoger el modelo de IA que desea usar para ese propósito.
Modelos locales sin coste de tokens
Los usuarios pueden optar, en el lanzamiento, por varios modelos locales, como Gemma E4B, Qwen3.6 35B-A3B o una versión de Qwen3.6 35B que Perplexity ha entrenado adicionalmente. La instalación y configuración se realizan desde una aplicación de escritorio, lo que facilita el acceso sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados.
Además de proteger la privacidad, ejecutar los modelos en el Mac elimina el coste asociado a los tokens consumidos durante el proceso, lo que supone un ahorro considerable para el usuario. No obstante, Perplexity mantiene especializado su modelo más potente en la nube, mientras los modelos locales son más limitados en capacidad, lo que implica un equilibrio entre privacidad, coste y rendimiento que queda al criterio del usuario.
Contexto compartido entre nube y dispositivo
Uno de los retos más complejos es gestionar el contexto cuando se traslada una parte de la tarea del entorno cloud al dispositivo local. El modelo en la nube debe conservar suficiente información para continuar con el trabajo sin acceder a datos privados que se mantengan exclusivamente en el Mac.
Perplexity asegura que su sistema puede transferir pasos entre nube y dispositivo sin perder el contexto ni interrumpir la tarea, creando un resultado integrado que combina los dos entornos. Aunque no han especificado cómo filtran la información antes de que el subagente local la devuelva al flujo general, permiten que este subagente maneje archivos y datos privados directamente desde el Mac.
Asimismo, el usuario puede iniciar tareas en un iPhone y delegar el procesamiento local en el Mac sin necesidad de comenzar desde cero, facilitando una experiencia fluida y multi-dispositivo.
Funciones adaptadas para empresas
Para clientes empresariales, Perplexity ha implementado mecanismos de control más estrictos, estableciendo reglas corporativas sobre qué datos deben permanecer en los dispositivos locales y qué información puede salir de ellos, aportando transparencia y gobernanza a nivel de terminal.
Una nueva ingeniería en la orquestación de agentes
Esta solución supone un giro respecto a otros enfoques, como el DGX Spark de Nvidia, que prioriza el procesamiento local y conecta con modelos en la nube solo bajo autorización. En cambio, el modelo de Perplexity comienza en la nube y mueve las tareas a los dispositivos cuando es conveniente. En ambos casos, una «orquestación« inteligente decide dónde se ejecuta cada parte del trabajo, un desafío técnico creciente a medida que los agentes acceden a más datos y sistemas.
Requisitos y futuro del procesamiento local en Macs
Para funcionar, Hybrid Compute recomienda Macs con al menos 32GB de memoria unificada, procesadores Apple Silicon y la versión macOS 15. Esta característica está disponible para suscriptores Pro y Max, así como para clientes empresariales.
Estas demandas evidencian que el procesamiento local de IA aún requiere hardware potente, aunque se espera que el avance en capacidad de los Macs permita ejecutar modelos cada vez más complejos sin depender de la nube. Para John Ternus, la cuestión fundamental será qué proporción del trabajo de IA actualmente en la nube podrá trasladarse en el futuro a los dispositivos de Apple, transformando la manera en que interaccionamos con la inteligencia artificial.