UGREEN ha presentado el MagFlow Pro, un power bank magnético de 10.000 mAh que supera el problema del sobrecalentamiento con un enfoque técnico innovador. En lugar de limitarse a instalar un disipador más grande, este dispositivo integra un sistema de refrigeración líquida inspirado en la tecnología utilizada en ordenadores para juegos, pero adaptado a un cargador compacto de bolsillo.
La carga inalámbrica Qi2, aunque cómoda, siempre ha arrastrado una deficiencia: durante la transferencia de energía, hasta el 30% se pierde en forma de calor. Esto provoca que dispositivos que empiezan a cargarse a 25W reduzcan rápidamente su potencia para evitar daños por temperatura excesiva. UGREEN centra su innovación en resolver esta limitación más que en aumentar simplemente la capacidad de la batería.
En el interior del MagFlow Pro se encuentra el sistema CryoPulse, una bomba microfluídica que hace circular un líquido refrigerante alrededor de la bobina de carga y otros componentes que generan calor. Gracias a una lámina de cobre se distribuye el calor de manera uniforme y la disposición interna aísla los elementos fundamentales para evitar concentraciones puntuales de temperatura. Es una versión miniaturizada de los sistemas de cooling que evitan el estrangulamiento térmico en equipos gaming, adaptada para funcionar dentro del tamaño y las exigencias de un cargador portátil.
Uno de los aspectos más llamativos del MagFlow Pro es su panel frontal transparente, que permite observar cómo el líquido refrigerante circula por los canales internos mientras se carga el móvil. Esta característica, bautizada como Cyber Window, añade un efecto visual singular y ofrece también una confirmación visual del correcto funcionamiento del sistema de refrigeración, invitando a quienes lo utilizan a no apartar la vista.
Esta tecnología se traduce en resultados concretos: UGREEN asegura que el sistema mantiene las temperaturas superficiales hasta 10 grados Celsius por debajo de los valores habituales en sus pruebas de referencia. Esto permite que el dispositivo mantenga potencias de carga elevadas por más tiempo, en lugar de reducir la velocidad al alcanzar temperaturas críticas. Para el usuario, significa cargas más rápidas y consistentes, ideales para momentos como prepararse antes de un viaje o durante desplazamientos.
Además de su innovadora refrigeración, el MagFlow Pro cuenta con una pequeña pantalla integrada que muestra en tiempo real la potencia de carga, el porcentaje de batería restante, el número de ciclos realizados y el estado del sistema de enfriamiento, facilitando información precisa en lugar de dejar al usuario adivinar. Incluye un cable USB-C integrado con capacidad para 30W, y puede distribuir hasta 45W entre varios dispositivos, cargando simultáneamente un teléfono, una tablet y otro accesorio sin necesidad de llevar cables adicionales.
UGREEN también ha garantizado la durabilidad del MagFlow Pro implementando la protección Dymondcell 2.0, que preserva más del 80% de la capacidad de la batería tras 800 ciclos de carga. El producto también ha superado pruebas de sobrecarga continua durante siete horas, pensado en quien suele dejar el cargador conectado toda la noche sin preocuparse, asegurando así la seguridad y longevidad del dispositivo.
El precio del MagFlow Pro es elevado en comparación con otros power banks de 10.000 mAh, situado en 149,99 dólares. Este coste refleja la apuesta por ofrecer un rendimiento uniforme y prolongar la vida útil de la batería, además de la novedosa ingeniería visible a través de su ventana frontal, dirigida a usuarios que valoran tanto la capacidad como la eficiencia y el cuidado del móvil durante la carga.