Whirlpool invierte seis décadas en un laboratorio italiano para lograr hornos más silenciosos y eficientes

Whirlpool ha desarrollado durante 60 años en Cassinetta di Biandronno, Italia, una avanzada línea de hornos y encimeras que destacan por su simplicidad de uso y tecnología invisible, revolucionando la experiencia en la cocina con innovaciones de sensores inteligentes y un diseño minimalista.

Whirlpool acaba de presentar en EuroCucina 2026 en Milán su nueva gama premium para Europa, diseñada para hacer que cocinar sea una experiencia mucho más sencilla y sin complicaciones. Tras 60 años de desarrollo en su campus de Cassinetta di Biandronno, al norte de Italia, la multinacional ha dado un salto cualitativo en la ingeniería y el diseño para crear hornos, encimeras, lavavajillas y frigoríficos que funcionan a través de sensores inteligentes para simplificar al máximo cada proceso.

El proyecto, conocido como 6TH SENSE, integra tecnologías que permiten que los electrodomésticos tomen decisiones automatizadas para ahorrar tiempo y energía, acortar pasos y disminuir el esfuerzo del usuario. Este enfoque se basa en una idea muy clara: la verdadera eficiencia se consigue cuando el usuario no nota que está interactuando con la máquina. Desde la superficie de cocina hasta el horno, todo está pensado para que la experiencia sea lo más invisible posible desde el punto de vista operativo.

El laboratorio italiano donde nace la innovación

El campus de Whirlpool en Cassinetta di Biandronno, fundado en 1965 y con una extensión de 1,25 millones de metros cuadrados, es el corazón de esta revolución. Allí trabajan de forma coordinada cerca de 1.480 profesionales con una media de casi dos décadas de experiencia para perfeccionar el diseño industrial, la investigación culinaria, la ciencia de los alimentos y el desarrollo de materiales punteros. Este equipo multidisciplinar es el motor que ha permitido transformar una cocina tradicional en una más intuitiva y tecnológicamente avanzada.

Patrocinado

Los laboratorios especializados trabajan en medir de forma objetiva parámetros como el dorado, la textura y el punto óptimo de cocción, pasando de la ciencia en laboratorios a la aplicación directa en cada electrodoméstico. Por ejemplo, han desarrollado MatteProtect, un acabado mate en las encimeras de inducción hasta tres veces más resistente a rayaduras y manchas, y CleanProtect, una nanotecnología que facilita la limpieza sin detergentes agresivos.

La revolución en la cocina: menos pantallas, más luz

A pesar de que muchas marcas apuestan por pantallas táctiles grandes para controlar sus electrodomésticos, Whirlpool ha optado por un camino distinto. Su equipo de diseño, liderado por Massimo Pedrazzini, ha priorizado el uso de la iluminación para guiar al usuario durante la cocción, evitando saturar el entorno con interfaces visuales complejas.

El sistema HeatControl, por ejemplo, permite fijar una temperatura exacta para cocinar, desde 45 ºC hasta 200 ºC, eliminando la clásica confusión de niveles de potencia del uno al nueve que obliga a adivinar y vigilar constantemente el proceso. De esta forma, el usuario puede dejar un cazo de chocolate fundiéndose durante cinco horas sin que se queme, confiando en que el sistema mantendrá la temperatura perfectamente estable y que la experiencia sea totalmente silenciosa y sin necesidad de estar pendiente.

Cocinar sin supervisión gracias a sensores inteligentes

Una de las grandes innovaciones es la sonda Food Sensing Probe, que mide de forma continua la temperatura interna de los alimentos dentro del horno de 73 litros. Al alcanzar el punto de cocción definido, el horno se apaga automáticamente, eliminando la necesidad de supervisión constante. Además, el programa Cook4 permite cocinar hasta cuatro platos simultáneamente sin que los sabores se mezclen, ahorrando hasta un 72% de tiempo y un 53% de energía en comparación a prepararlos uno tras otro.

Whirlpool incluso ha organizado pruebas detalladas con platos completos, desde tartas y lasañas hasta pizzas frescas de 30 cm de diámetro, demostrando que es posible avanzar en la eficiencia sin sacrificar calidad o sabor.

Una apuesta por la simplicidad en un mercado premium en auge

El bloque europeo de electrodomésticos empotrados tiene un valor estimado de 6.000 millones de dólares en 2024, con previsiones de alcanzar los 9.000 millones para 2030. En este contexto, Whirlpool ha reelaborado el concepto de lujo silencioso para poner la simplificación total en el centro de la experiencia. Su propuesta va más allá del minimalismo estético que otras marcas ofrecen, buscando que la interacción con los productos sea imperceptible y perfectamente integrada.

Este enfoque contrasta con otras tendencias del sector que apuestan por pantallas y controles digitales complejos. Por ejemplo, Hisense mostró en CES 2026 un producto con una gran pantalla integrada y agentes de inteligencia artificial coordinando el tiempo entre horno y placa, mientras que AEG apuesta por automatizar toda la cocción para que el usuario no tenga que vigilar nunca el proceso. Whirlpool, sin embargo, ha encontrado en la tecnología sensorial y el diseño inteligente una fórmula para hacer que el usuario simplemente confíe y se olvide de sus electrodomésticos.

Para quién está pensada esta tecnología

La cocina basada en sensores es ideal para quienes ven el acto de cocinar como una tarea que desean resolver bien y con precisión, no como una oportunidad para experimentar o practicar. No obstante, aquellos que disfrutan del control manual pueden seguir accediendo a configuraciones completas como las exactas temperaturas mediante HeatControl o el menú 6TH SENSE.

Además, esta inteligencia incorporada directamente en los aparatos provee una mayor durabilidad en el tiempo, evitando las dependencias de algoritmos o software basados en la nube que pueden volverse obsoletos o dejar de funcionar según pasen los años. En ese sentido, Whirlpool asegura que la tecnología reside y opera en el hardware adquirido, garantizando una experiencia fiable y duradera para el consumidor.

Esta combinación de ingeniería avanzada, diseño pionero y estudio detallado del comportamiento del usuario y de la comida sitúa a la nueva línea W Collection de Whirlpool como un referente de cómo debe ser la cocina del futuro: silenciosa, eficiente y tan sencilla que parece no hacer falta preocuparse por ella.

Add a Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Patrocinado