La Inteligencia Artificial en la Industria Manufacturera da el salto de la experimentación a la operación

Un estudio de Rootstock revela que la adopción de la inteligencia artificial en el sector manufacturero ya supera la fase exploratoria, enfocándose ahora en su integración, supervisión y control humano para maximizar su potencial productivo.

La inteligencia artificial (IA) ha dejado atrás el ámbito experimental y se está consolidando en las plantas de producción. Según la encuesta sobre el estado de la IA en la manufactura realizada por Rootstock Software, que recopiló la opinión de 588 profesionales del sector en Estados Unidos, Reino Unido y Canadá, la mayoría de las empresas han avanzado más allá de las pruebas iniciales y ahora buscan implementar la IA de manera integrada y bajo control humano.

El CEO de Rootstock, Rick Berger, destacó: «El verdadero potencial de la IA no reside solo en la tecnología, sino en cómo se prepara a los empleados para adoptarla. La IA puede incrementar la productividad y permitir que los trabajadores aporten más valor, pero para alcanzar estos beneficios es esencial contar con una visión clara, formación adecuada y mantener el juicio humano en el centro de los procesos clave. Las compañías que logren esto vincularán estratégicamente el desarrollo del talento con su estrategia de IA.»

Principales hallazgos del estudio

  • Uso de IA autónoma y avanzada: Un 31% de los fabricantes ya emplean sistemas de IA capaces de planificar y ejecutar tareas con mínima intervención humana. La automatización es la tecnología más común (52%), seguida por la IA generativa (49%), predictiva (40%) y la IoT industrial potenciada por IA (36%).
  • Productividad como principal beneficio: El 43% de las empresas reporta mejoras en productividad y un 47% anticipa mayores ganancias conforme expanda su uso. Los ahorros en costes se sitúan algo por detrás, con un 31% que ya los ha experimentado y un 42% que los espera próximamente.
  • Cadena de suministro, motor clave para la adopción: La gestión de la cadena de suministro es el área que más impulsa la integración de la IA, con un 46% de las empresas identificándola como la prioridad, muy por delante de big data/analítica (37%), CRM (33%) y ERP (30%). Además, el 77% ya usa, prueba o invierte en IA para lidiar con la disrupción y la incertidumbre comercial.
  • Demanda de soluciones unificadas: Mientras que el 59% emplea herramientas especializadas aisladas o carece de una adopción generalizada, un 88% valora positivamente la idea de un agente único de IA que conecte todas las áreas de negocio, y el 58% considera esta integración como muy o extremadamente valiosa.
  • Confianza y preparación con ERP: El 86% tiene al menos cierta confianza en que sus sistemas ERP evolucionarán acorde a la IA, aunque solo el 43% se siente muy seguro de esta capacidad.
  • Supervisión humana preferida: El 73% prefiere IA dirigida o con autonomía limitada y supervisión humana para las decisiones críticas, mientras que solo un 13% apuesta por la autonomía total. En cuanto a gobernanza, el 40% prioriza la formación, pero un 25% aún no cuenta con prácticas establecidas.
  • Expectativas y preocupaciones laborales: El 41% de los trabajadores anticipa mayor productividad y el 33% mayor aportación de valor, sin embargo, el 61% manifiesta cierta inquietud sobre posibles limitaciones en su carrera profesional debido a la IA.
  • Inversión en IA se mantiene al alza: Un 88% considera la IA como relevante para el futuro de la manufactura y el 77% planea aumentar sus presupuestos en los próximos 12 a 18 meses, aunque este porcentaje ha descendido ligeramente desde el 82% de 2024.

Desafíos en la confianza y gobernanza

Ohad Idan, vicepresidente de Producto en Rootstock, señala que las barreras tradicionales relacionadas con habilidades, integración y costes han disminuido en los últimos dos años. No obstante, la preocupación principal ahora es la confiabilidad de los resultados que ofrece la IA. «Un error aislado puede ser más peligroso si genera confianza ciega, porque entonces nadie verifica los resultados hasta que el daño es significativo», explica Idan.

Patrocinado

Para abordar esto, Idan recomienda desplegar la IA de forma responsable: conectándola a sistemas empresariales integrados, con permisos adecuados, trazabilidad clara y lógica de negocio definida para garantizar decisiones consistentes y repetibles.

Evolución en el uso y adopción de la IA

Más del 64% de los fabricantes están más allá de la exploración inicial, con un 26% ejecutando múltiples proyectos integrados que muestran resultados concretos y un 7% que ya apoyan la mayoría de sus procesos con IA. Solo un 19% aún está al margen.

La producción continúa siendo el principal foco de aplicación, estable con un 30% de uso actual y 31% que planea expandirla. Sin embargo, áreas como control de calidad muestran mayor crecimiento previsto, pasando de un 21% de uso actual a un 29% planificado. En contraste, áreas maduras como mantenimiento predictivo o ingeniería presentan una tendencia a estabilizar o reducir ligeramente su adopción.

Por regiones, Canadá lidera en automatización con un 62%, EE.UU. en IA generativa (53%) y predictiva (42%), mientras que Reino Unido marca la pauta en IoT industrial potenciada por IA (43%). La adopción de IA autónoma es uniforme, oscilando entre el 27% y 35% según país.

Factores que impulsan y frenan la IA

Las presiones sobre la cadena de suministro son el principal motor. Aunque más del 75% utiliza o invierte en IA para mitigar interrupciones y volatilidad comercial, solo el 21% ha visto resultados positivos hasta ahora.

Los retos han cambiado: ahora destacan las dudas sobre la precisión, sesgos y resultados impredecibles de la IA (44%), seguidos por dificultades en integración (36%) y escasez de expertos internos (35%). Sin embargo, la carencia de habilidades y los costes de implementación han disminuido en los últimos dos años.

La calidad de los datos sigue siendo un obstáculo silencioso; solo un 41% confía plenamente en la exactitud y actualidad de su información. En formación, el 57% ofrece capacitación, aunque un 14% no tiene planes al respecto.

Fragmentación y necesidad de integración

Actualmente, el uso de IA está muy fragmentado: un 34% emplea distintas herramientas especializadas para cada función, y un 25% no ha adoptado la IA suficientemente para integrar sistemas. Solo un 41% disfruta de una implementación fluida y conectada.

Esta realidad explica la alta demanda de plataformas unificadas; el 88% valoran un agente de IA único que abarque todas las áreas de negocio, con entusiasmo especialmente elevado entre ejecutivos (93%) y departamentos de TI (77%). En cuanto a confianza en plataformas, Google Cloud es la preferida con un 25%, seguida de Azure (17%), aunque un preocupante 15% no confía en ninguna plataforma.

La autonomía regulada como fórmula deseada

Los fabricantes prefieren que la IA actúe con límites definidos y escale decisiones a humanos cuando sea necesario, siendo esta opción la más popular (37%), seguida muy de cerca por IA dirigida por humanos (36%). La autonomía total interesa solo al 13%.

En materia de gobernanza, la formación y controles de privacidad son las salvaguardas más frecuentes, presentes en el 40% y 34% de las empresas respectivamente. Solo un 25% cuenta con auditorías formales o políticas específicas de uso, y un 25% no aplica ninguna práctica de gobernanza.

Percepción del impacto en los trabajadores

El panorama laboral es mixto pero tiende al optimismo: el 41% considera que la IA mejorará su productividad, el 33% espera aportar más valor, y el 27% prevé nuevas oportunidades laborales. Solo un 14% teme perder su empleo.

A pesar de esto, las inquietudes persisten; el 61% manifiesta preocupación por sus perspectivas profesionales. El entusiasmo también ha decrecido ligeramente, del 81% en 2024 al 74% ahora.

La brecha generacional es notable: un 56% de la generación Z y 47% de los millennials muestran gran entusiasmo por la IA, frente a un 32% de la generación X y 28% de los baby boomers, aunque estas últimas siguen siendo mayoritariamente positivas.

Perspectivas y evoluciones futuras

El estudio indica una madurez creciente más que un retroceso en el interés por la IA. Aunque el porcentaje que la considera “críticamente importante” ha bajado del 15% al 10%, y la intención de incrementar presupuestos del 82% al 77%, el gasto en IA sigue en aumento. De quienes incrementan financiación, el 58% planea un aumento entre 10% y 25%, y un 22% entre 26% y 50%.

Esto sugiere que las empresas están refinando su enfoque: dejando atrás la experimentación para centrarse en plataformas unificadas, datos confiables, gobernanza sólida y una IA que complemente al trabajador, no que lo reemplace.

Conclusión

Para las industrias manufactureras, los hallazgos enfatizan que la ventaja competitiva estará ligada a la fiabilidad y la integración práctica de la IA dentro de los procesos empresariales, más que a la mera experimentación. La presión sobre la cadena de suministro impulsa aplicaciones tangibles, mientras que la fragmentación tecnológica, problemas de datos y falta de regulación constituyen desafíos a superar. Por tanto, los presupuestos deben orientarse prioritariamente a integración, capacitación y resultados medibles.

Rootstock, por su parte, fortalece su estrategia de ERP integrado con soluciones que ya están en ensayo, orientadas a la productividad y resiliencia en compras y ventas, como muestran sus recientes pilotos. El control de acceso granular también responde a preocupaciones de protección de datos, aunque eso no sustituye una gobernanza completa de la IA.

Para aprovechar al máximo esta tendencia, las empresas deben priorizar la precisión, establecer protocolos claros para la intervención humana y medir rigurosamente el impacto de sus despliegues de IA, asegurando soluciones sostenibles y confiables que vayan más allá del simple entusiasmo por la tecnología unificada.

Add a Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Patrocinado