En plena era de la inteligencia artificial (IA), donde dictarle al ordenador qué hacer se ha convertido en la norma, sin embargo, aún faltaba un dispositivo que permitiera codificar y construir usando IA de forma natural y sin esfuerzo físico. Así nace Monako Glass, las primeras gafas inteligentes con pantalla heads-up diseñadas específicamente para la programación en movimiento, un concepto que llaman “vibe coding”. Equipadas con una pantalla de guía de ondas, cámara integrada, altavoces y micrófono de conducción ósea, proponen una nueva forma de interactuar con la IA.
La interacción entre humanos y máquinas evoluciona constantemente, y ahora este dispositivo ofrece la posibilidad de programar simplemente con gestos y voz, ya sea paseando por el laboratorio o desde la comodidad de casa mientras se trabaja en un proyecto. Monako Glass representa una computadora Buildroot Linux compacta integrada en unas gafas ligerísimas, con un peso total de apenas 48 gramos.
La electrónica completa, incluido un procesador ARM Cortex A7, se aloja en la patilla derecha, mientras que una batería de 300 mAh que alimenta todo el sistema está situada en la patilla izquierda. Esta distribución equilibra el peso, haciendo que las gafas resulten cómodas para usarlas durante largas jornadas laborales sin que se noten pesadas en la nariz, según explica el director técnico de Monako.
El dispositivo utiliza un motor Vision Engine en su cámara integrada que traduce movimientos de los dedos y la palma en comandos digitales precisos. Por ejemplo, al elevar la mano se despliega el menú de aplicaciones en la pantalla; con gestos de pellizco y arrastre entre el dedo pulgar y el índice se puede navegar por el código generado o ajustar el volumen de la música, todo sin tocar físicamente ningún dispositivo adicional.
Entre las aplicaciones preinstaladas destacan Claude Code, Codex, Unreal Engine, Blender y After Effects, por lo que Monako Glass puede convertirse en una herramienta multifuncional para creadores, desarrolladores y diseñadores. No obstante, los usuarios tienen la libertad total para borrar estas apps y reemplazarlas con su propio código, ya que el sistema Linux incorporado es totalmente abierto y personalizable. Según la CEO de Monako, Candy, esta flexibilidad permite ejecutar agentes de IA personalizados sin necesidad de utilizar las manos, facilitando una experiencia de programación fluida y divertida.
Uno de los aspectos más innovadores es el micrófono de conducción ósea situado en el puente nasal, que capta las vibraciones producidas en el hueso nasal del usuario. Esto permite que, incluso en ambientes ruidosos como una cafetería concurrida, el dispositivo escuche únicamente al usuario y procese los comandos de voz con precisión para generar el siguiente fragmento de código en la pantalla monocromática del aparato.
Monako Glass se encuentra aún en fase de preproducción pero sus impulsores confían en lanzar el producto al mercado en agosto de este año. Actualmente se puede reservar una unidad a través de su página web oficial con un depósito de 19 dólares. El precio para los primeros compradores será de 399 dólares, según confirma Candy.
Estas gafas inteligentes representan un gran avance en la democratización y comodidad de la programación con métodos no convencionales, abriendo nuevas vías para la colaboración con IA sin necesidad de teclado ni ratón. Al integrar hardware potente, control gestual, escucha selectiva y un software abierto, Monako Glass se posiciona como una apuesta revolucionaria para los profesionales tecnológicos que buscan libertad y eficiencia en su trabajo diario.