Cuando Apple lanzó el MacBook Neo por 599 dólares a principios de año, el sector de fabricantes de ordenadores con Windows quedó desconcertado. Durante años, la mayoría ofrecía portátiles de plástico con prestaciones mediocres a precios entre 700 y 800 dólares, pero Apple rompió ese esquema con un equipo fabricado en aluminio premium, impulsado por el eficiente procesador Apple Silicon y respaldado por un nombre icónico que hace que la gente espere en fila frente a las tiendas. Era un ordenador asequible y con características superiores a casi cualquier rival en esa gama, lo que provocó una demanda que incluso Tim Cook admitió que subestimó seriamente, doblando los objetivos de producción y atrasando las entregas semanas.
En respuesta, la industria Windows empezó a moverse rápidamente para crear un competidor real, y la sorpresa fue que Dell tomó la iniciativa con el nuevo XPS 13 presentado en Computex 2026. Este portátil parte de un precio de 699 dólares para el público general y 599 para estudiantes, poniéndose directamente frente al MacBook Neo. Pero no es solo cuestión de precio: el XPS 13 aporta una pantalla táctil 2.5K que alcanza los 120Hz con soporte HDR y Dolby Vision, muy por encima de la pantalla sin táctil y 60Hz del Neo. Su chasis está fabricado en aluminio mecanizado (CNC), pesa apenas 1 kg y es 12,7 mm de grosor, con unas dimensiones más delgadas y ligeras que el modelo de Apple. Además, cuenta con un teclado retroiluminado de teclas tipo «chiclet» y un diseño cuidado hasta el último detalle.
Jeff Clarke, director de operaciones de Dell, explicó que no buscaban entrar en una guerra de precios, sino ofrecer un valor diferencial, y en cuanto a hardware la propuesta es convincente. Sin embargo, Dell tomó una decisión que podría empañar la propuesta: la versión base monta un procesador Intel Wildcat Lake Core i5 320 y solo 8 GB de memoria RAM LPDDR5x en configuración de un solo canal, disponible para mejorar a 16 GB. Mientras que en MacOS 8 GB resulta manejable por la arquitectura unificada de Apple, Microsoft recomienda que 16 GB sea el mínimo para Windows en 2026, dada la demanda de recursos de los programas y el sistema. Este detalle puede llevar a frustraciones en períodos prolongados de trabajo, un problema que no se palpa a simple vista pero que afecta significativamente la experiencia real.
Otro recorte llamativo es la ausencia de conector para auriculares en el XPS 13, mientras que el MacBook Neo sí lo mantiene. Juntos, estos dos aspectos indican una atención milimétrica al diseño externo pero ciertas concesiones en la usabilidad diaria, una contradicción difícil de pasar por alto. Aun así, la calidad constructiva, la pantalla y el teclado retroiluminado son ventajas claras frente al Neo, que muchos usuarios de Apple han estado pidiendo desde su lanzamiento.
Este momento supone un punto de inflexión en el mercado de portátiles asequibles con prestaciones premium. Además de Dell, Google planea lanzar su Googlebook, que se espera también compita en un rango de menos de 700 dólares y que pueda reactivar la batalla en un segmento donde Chrome OS perdió terreno ante Apple. Si este trío de productos se consolida, los consumidores tendrán finalmente opciones atractivas y competidoras en este rango de precios tan demandado.
Por el momento, el XPS 13 es el portátil Windows más interesante en esta franja económica en años, quizá nunca antes Dell había ofrecido tanto por menos de 700 dólares. Equipado con 16 GB de RAM, el argumento de valor es muy sólido gracias a la pantalla superior, teclado retroiluminado, reconocimiento biométrico Windows Hello y la robustez de su estructura de aluminio mecanizado. Sin embargo, su configuración inicial con solo 8 GB de RAM cuestiona hasta dónde están dispuestos los usuarios a sacrificar para acceder a ese precio, especialmente cuando Windows 2026 exige mayores recursos para un rendimiento fluido.
En definitiva, aunque la denominación XPS (Xtreme Performance System) se ha usado históricamente para equipos de máximo rendimiento, este nuevo modelo representa un cambio hacia «máximo valor». Un giro audaz que podría redefinir la percepción de la serie, pero que genera expectación con un producto muy cuidado que, no obstante, cojea en ese aspecto esencial para el uso cotidiano.