La luz zodiacal, un resplandor en forma de cono que surge en el horizonte en dirección al punto donde sale o se pone el Sol, vuelve a ser visible antes de que el alba ilumine el cielo. Este fenómeno, también apodado el «falso alba», aparece cuando el cielo aún está oscuro y el crepúsculo no ha comenzado a disiparse.
Podrás encontrar la luz zodiacal en el cielo del este antes del amanecer o en el oeste tras la puesta de sol, según el hemisferio en el que te encuentres. En el hemisferio norte es mejor observarla en el horizonte oriental antes del amanecer, especialmente desde finales de agosto hasta principios de noviembre. En cambio, en el hemisferio sur, la podrás ver después del ocaso durante esos mismos meses.
Este fenómeno luminoso se manifiesta principalmente alrededor de los equinoccios de marzo y septiembre. La razón es que la luz zodiacal sigue el recorrido de la eclíptica —el camino aparente que recorre el Sol, la Luna y los planetas en el cielo— y esta línea forma sus ángulos más pronunciados con el horizonte en estas fechas, facilitando su observación.
Visualmente, la luz zodiacal se asemeja a una pirámide o un cono difuso, de aspecto lechoso, más brillante incluso que la Vía Láctea. A diferencia de los típicos colores rojizos del amanecer o el crepúsculo, este resplandor carece de tonalidades rosadas porque su origen se encuentra fuera de la atmósfera terrestre.
Pero, ¿qué provoca esta luz? La luz zodiacal es resultado de la reflexión de la luz solar en partículas de polvo interplanetario que orbitan alrededor del Sol en nuestro sistema solar interior. Aunque inicialmente se pensaba que este polvo provenía de los restos de la formación del sistema solar o de cometas y asteroides, estudios recientes indican que gran parte del polvo procede de tormentas de polvo en Marte, cuyas partículas se escapan de la gravedad marciana y se dispersan en el espacio.
Para observarla, es fundamental estar en un lugar con un cielo oscuro, lejos de las luces urbanas y evitar la interferencia de la luz lunar. Algunas de las mejores noches para ver la luz zodiacal en esta temporada tienen luna nueva o fases donde la luna no ilumina el cielo intensamente. Sin embargo, la visión puede resultar especialmente hermosa cuando coincide con un delgado creciente lunar.
La luz zodiacal no es la única manifestación luminosa creada por estas partículas en el espacio: también existe el gegenschein, un tenue resplandor que puede apreciarse en el punto directamente opuesto al Sol en cielos muy oscuros, aunque es mucho más difícil de observar.
Este enigmático fenómeno ha fascinado a astrónomos y observadores durante siglos. No es un fenómeno meteorológico, como se creía en el pasado, sino un espectáculo celeste relacionado con nuestro vecindario espacial.
Si tienes la ocasión de contemplar este haz de luz en las próximas semanas, no dudes en compartir tu experiencia, o incluso tus fotografías. Capturar la belleza de la luz zodiacal es un reto que recompensa con imágenes impactantes y sugerentes que conectan al observador con el vasto cosmos a nuestro alrededor.
En definitiva, la luz zodiacal es un resplandor cautivador, una especie de amanecer ilusorio que refleja el polvo minúsculo en el plano de nuestro sistema solar, visible solo cuando el cielo está oscuro y despejado. Ya sea en las frescas mañanas de otoño en el hemisferio norte o en las noches otoñales del hemisferio sur, este fenómeno invita a mirar al cielo y maravillarse con la luz que viaja a través del sistema solar hacia nuestros ojos.