El experto en seguridad Mark Blaszczyk ha identificado una vulnerabilidad crítica que compromete dispositivos Android que ejecutan la versión 12 o superior en todo el mundo. Esta amenaza se basa en una versión moderna del denominado «SMS de la muerte», una técnica que permite a atacantes remotos deshabilitar las señales de red y provocar fallos en los teléfonos inteligentes mediante mensajes WAP Push que se reciben en segundo plano, sin que el usuario sea alertado.
El ataque funciona evadiendo el buzón de mensajes convencional. El texto malicioso es procesado directamente por el sistema de telefonía de Android, lo que hace que la víctima no reciba ninguna notificación. Cuando el exploit se activa, afecta instantáneamente los servicios celulares esenciales, interrumpiendo las llamadas activas, incluso las de emergencia, y generando la pérdida temporal de conectividad a la red móvil.
Esta vulnerabilidad impacta modelos populares, como los dispositivos Google Pixel y Samsung Galaxy, siempre que estén en Android 12 o versiones posteriores. Según han probado, al enviar aproximadamente una veintena de estos mensajes maliciosos en rápida sucesión, el smartphone entra en un ciclo infinito de reinicios (conocido como bootloop). En situaciones más graves, el teléfono puede quedar completamente inutilizable, lo que se llama «bricking». Recuperarse de este estado requiere habilidades técnicas avanzadas o la conexión del dispositivo a un ordenador para reparar manualmente los archivos del sistema dañados.
En respuesta, Google ha desarrollado un parche que ha sido incluido en las actualizaciones de seguridad lanzadas en octubre y noviembre para dispositivos con Android 14 o superior. Este parche identifica y elimina automáticamente el mensaje malicioso antes de que el framework de telefonía lo procese, deteniendo así el ataque. No obstante, los teléfonos con versiones antiguas de Android que no hayan recibido estas actualizaciones permanecen vulnerables.
Se recomienda encarecidamente a los usuarios que actualicen sus sistemas operativos a las últimas versiones disponibles para proteger sus dispositivos de posibles interrupciones de la red y bloqueos permanentes. Mantener el software actualizado es clave para evitar quedar expuesto a este tipo de amenazas que aprovechan fallos profundos en el funcionamiento interno del sistema Android.