La demanda legal dentro de las empresas sigue en aumento, mientras que los departamentos jurídicos no crecen al mismo ritmo. Según el informe 2026 State of the Industry de CLOC, solo el 32% de estos departamentos planean aumentar su plantilla de abogados este año. La mayoría sigue utilizando sistemas tradicionales de gestión del ciclo de vida de los contratos (CLM) que almacenan acuerdos pero no son capaces de analizarlos o gestionar acciones en función de su contenido. Esto deja la revisión, negociación y seguimiento a cargo de los mismos abogados saturados.
Para hacer frente a esta problemática, Chamelio nace como una plataforma “AI-native” que aborda el ciclo completo del contrato para equipos legales internos. Desde la recepción y redacción, pasando por la negociación, los procesos de aprobación, hasta el control de obligaciones y renovaciones. Su innovación reside en sus agentes de inteligencia artificial que elaboran documentos a partir de los contratos y manuales propios de cada empresa, negocian términos, gestionan aprobaciones y monitorizan renovaciones, escalando solo aquellos casos que requieren la intervención de un abogado.
Fundada en Nueva York en 2024, Chamelio combina software con la ayuda de ingenieros legales que facilitan la migración de clientes desde sistemas obsoletos y ponen en producción el uso de IA. Su ingreso recurrente anual (ARR) se ha multiplicado por cuatro en pocos meses y ya cuenta con una cartera de más de 100 clientes destacados como Wiz, monday.com, Socure y AppsFlyer.
El auge de Chamelio refleja un cambio en las expectativas de los líderes legales hacia la inteligencia artificial. Ya no se conforman con que la IA simplemente ayude a revisar contratos, sino que buscan delegar segmentos completos del departamento a estas herramientas inteligentes. Según Deloitte, en tres años el 30% de un equipo jurídico podría estar formado por agentes de IA.
En conversación con AlleyWatch, Alex Zilberman, CEO y cofundador de Chamelio, explicó que la reciente ronda de financiación de 26 millones de dólares fue liderada por Entrée Capital, con la participación de inversores anteriores como Work-Bench, Emerge Ventures y Bright Pixel Capital, elevando el total de fondos captados a 39,5 millones.
“Chamelio no es un sistema CLM tradicional con IA añadida, sino que fue construido primero con IA en su núcleo,” asegura Zilberman. A diferencia de los productos convencionales que se limitan a almacenar contratos y ayudar a encontrar información, Chamelio actúa sobre los contratos, interpretando el contexto empresarial, políticas y manuales legales para ejecutar tareas como negociar acuerdos, preparar documentos, gestionar flujos de trabajo y monitorizar renovaciones.
Este enfoque permite automatizar procesos que antes eran manuales y repetitivos, agilizando el trabajo legal interno y permitiendo a los abogados centrarse en decisiones que realmente requieren su juicio humano.
El mercado foco de Chamelio son los departamentos legales internos de empresas medianas y grandes a nivel global, un sector ya muy amplio que abarca gestión contractual, operaciones legales, inteligencia artificial y automatización de flujos de trabajo. La irrupción de la IA expande aún más esta oportunidad, ya que las compañías empiezan a comprar tecnologías que no solo asisten al abogado, sino que asumen parte del trabajo legal de forma autónoma.
Respecto al modelo de negocio, Chamelio opera como una empresa SaaS B2B con suscripciones anuales adaptadas al tamaño del despliegue y uso de la plataforma. Un elemento clave es su servicio de Ingeniería Legal, en el que ayudan a los clientes a migrar sus conocimientos jurídicos y flujos existentes hacia la nueva plataforma con IA, garantizando una adopción y operación eficiente.
Desde la ronda Seed anterior en febrero, la empresa ha experimentado un crecimiento vertiginoso con un ARR cuadruplicado y más de un centenar de clientes nuevos. La ambición de sus clientes también ha evolucionado, pasa de querer ayuda puntual para revisar contratos a querer delegar funciones completas del departamento jurídico a la inteligencia artificial.
En cuanto al proceso de levantamiento de fondos, Zilberman destacó la importancia de encontrar inversores alineados no solo con la oportunidad económica sino también con la agresividad y visión a largo plazo que persiguen. Asimismo remarca la necesidad de mantener el foco durante la financiación para no sacrificar el crecimiento ni la atención a los clientes.
Entre los factores que convencieron a los inversores destacan la rápida adopción y crecimiento, el posicionamiento de Chamelio como plataforma central para el funcionamiento de los departamentos legales y la creación de un nuevo segmento de mercado: un sistema operativo que integra abogados, ingenieros legales y agentes de IA trabajando en equipo.
En los próximos seis meses, Chamelio invertirá en ampliar sus capacidades de inteligencia artificial, creciendo sus equipos de producto e ingeniería legal para acelerar la migración desde sistemas legacy y desplegar más agentes de IA. Su expansión en EEUU y el aumento del tamaño de las implementaciones en grandes empresas también están en su hoja de ruta inmediata.
Como consejo para empresas sin financiación, Zilberman recomienda centrar la atención en el ajuste producto-mercado, los clientes, ingresos y control del gasto antes que en la ronda. Según él, el capital debe acelerar el progreso, pero no ser la determinación de la supervivencia de la compañía.
En el futuro cercano, el CEO visualiza a Chamelio como el sistema operativo de los departamentos jurídicos internos, con agentes cada vez más sofisticados, mayor integración con otros sistemas y capacidad para delegar flujos legales complejos manteniendo el control humano donde sea imprescindible.
“A largo plazo, creemos que la composición de un departamento legal cambiará profundamente: no solo abogados que usan IA, sino un equipo integrado por abogados, ingenieros legales y agentes de IA,” concluye Zilberman.