El temor a perder el empleo debido a la inteligencia artificial (IA) varía considerablemente según el nivel de conocimiento que los empleados tienen sobre esta tecnología y la naturaleza digitalizable de sus funciones laborales. Este hallazgo emerge del último AI Monitor publicado por la Universidad Técnica de Darmstadt, basado en una encuesta representativa realizada a más de 2,000 personas en colaboración con el instituto de investigación de mercado y sondeos YouGov.
El estudio pone de manifiesto que quienes entienden mejor el funcionamiento y las potencialidades de la IA tienden a percibir un riesgo mayor de ser reemplazados por sistemas automatizados. Esto se vincula directamente con la capacidad para evaluar con más precisión cómo su trabajo puede ser afectado por la digitalización y la automatización.
Por otro lado, los empleados con menos conocimientos sobre inteligencia artificial suelen subestimar el impacto que esta tecnología podría tener en sus puestos de trabajo. Para este grupo, el miedo a la sustitución es menor, probablemente debido a una falta de conciencia de las capacidades reales de la IA en el entorno laboral.
La encuesta también revela que la naturaleza de las tareas desempeñadas influye decisivamente en la percepción del riesgo. Aquellos trabajos que comprenden procesos fácilmente digitalizables o repetitivos tienden a generar mayor preocupación entre sus ocupantes, en contraste con labores que requieren habilidades sociales, creatividad o toma de decisiones complejas, que actualmente resultan más difíciles de automatizar.
Este estudio es fundamental para comprender las dinámicas que están moldeando la relación entre la tecnología emergente y el mercado de trabajo. También subraya la importancia de formar y preparar a la fuerza laboral para los cambios que la IA traerá, enfocándose no solo en el desarrollo tecnológico sino también en la educación y reconversión profesional para minimizar la ansiedad relacionada con estos avances.
Con más personas entendiendo profundamente la IA, el debate sobre su impacto no solo se intensifica, sino que también se vuelve más real y urgente. Saber cómo abordarlo será clave para que tanto empleadores como trabajadores naveguen de forma exitosa este nuevo panorama laboral.