Entre finales de septiembre y octubre, el Gran Cuadrado de Pegaso se eleva en el cielo oriental al atardecer, alcanzando su posición más alta sobre el horizonte para el solsticio de diciembre. Esta formación estelar, un asterismo compuesto por cuatro estrellas casi de igual brillo –Scheat, Alpheratz, Markab y Algenib–, es uno de los hitos más reconocibles del cielo nocturno en otoño.
Aunque comúnmente se asocia a las cuatro estrellas con la constelación de Pegaso, la estrella Alpheratz pertenece en realidad a Andrómeda, convirtiendo el Gran Cuadrado en un puente entre ambas constelaciones. Pegaso representa al mítico caballo alado, y su icónico asterismo nos recuerda la majestuosa presencia del cosmos durante esta estación.

Para localizarlo, puedes comenzar desde la Osa Mayor. Sigue una imaginaria línea desde las dos estrellas al final del cazo hacia Polaris, la Estrella Polar. Desde Polaris, traza otra línea hacia la estrella externa de la constelación Cassiopea, conocida por su forma de W o M. Desde ahí, este camino imaginario te llevará directamente al Gran Cuadrado de Pegaso.

Este asterismo no solo es una figura útil para orientarse, sino que además permite encontrar objetos celestes fascinantes, como la galaxia de Andrómeda, la espiral más próxima a nuestra Vía Láctea. Desde el Gran Cuadrado, es posible emprender un recorrido visual para localizar esta galaxia en una noche despejada.

Curiosamente, aunque el interior del Gran Cuadrado parece vacío a simple vista, no está desprovisto de estrellas. Su aparente vacío se debe a que las estrellas en su interior son demasiado débiles para ser vistas sin ayuda. Con binoculares o un telescopio pequeño, es posible descubrir decenas de estrellas. Esta característica convierte al Gran Cuadrado en un excelente indicador para evaluar la calidad de la oscuridad del cielo:
- En ambientes urbanos con contaminación lumínica, es complicado ver estrellas dentro del cuadrado.
- En zonas rurales con cielos medianamente oscuros, pueden distinguirse de tres a cinco estrellas.
- En lugares con cielos muy oscuros y limpios, se pueden contar más de treinta estrellas dentro del asterismo.
Otro lugar destacado cercano al Gran Cuadrado es la estrella 51 Pegasi. En 1995, esta estrella alcanzó fama por ser la primera en torno a la cual se descubrió un exoplaneta – 51 Pegasi b o Dimidio – confirmando la existencia de planetas alrededor de estrellas similares al Sol fuera de nuestro sistema solar. Este hallazgo, realizado por Michel Mayor y Didier Queloz, les valió el Premio Nobel de Física en 2019.
La estrella 51 Pegasi es visible con dificultad a simple vista y se localiza aproximadamente a mitad de camino entre Scheat y Markab. Aunque los exoplanetas no son visibles, su aproximación está a unos 50 años luz de distancia, siendo un punto clave para los estudios astronómicos.

En cuanto a la mitología, Pegaso es un caballo alado de la tradición griega, vinculado a la historia de la reina Casiopea y su hija Andrómeda. La leyenda narra que Casiopea, presumiendo de la belleza superior de su hija frente a las ninfas del mar, provocó la ira de los dioses y el monstruo marino Cetus. Andrómeda fue encadenada para ser sacrificada, pero rescatada por Perseo, héroe que, montando a Pegaso y portando la cabeza de Medusa, convirtió a Cetus en piedra.
Esta dramática historia queda grabada en el firmamento, con las constelaciones de Casiopea, Andrómeda, Perseo, Pegaso y Cetus formando un relato celeste que puede visualizarse durante las noches otoñales.

En 2026, dos objetos brillantes complementan la escena del Gran Cuadrado de Pegaso: Saturno y la estrella Fomalhaut se pueden observar cerca de esta formación en el cielo nocturno, ofreciendo un espectáculo único para los aficionados y observadores del cosmos.

Así pues, localizar el Gran Cuadrado de Pegaso no solo permite disfrutar de un emblemático patrón estelar, sino que abre las puertas para descubrir leyendas, galaxias cercanas y avances históricos en la exploración exoplanetaria. Sea en una noche despejada de octubre o en la fría oscuridad del invierno, esta constelación sigue galopando en el cielo, inspirando a todos con sus estrellas brillantes y su rica historia.