El superordenador chino LineShine ha alcanzado el primer puesto en la lista Top500 de 2026, convirtiéndose en el segundo sistema de China que logra esta posición desde el Sunway TaihuLight en 2017. Esta nueva clasificación fue publicada en el evento ISC26 celebrado en Hamburgo y pone fin al dominio de El Capitan, que hasta ahora ocupaba la cima de la lista.
Ubicado en el Centro Nacional de Supercomputación en Shenzhen (NSCS), LineShine fue desarrollado por el Centro de Computación en la Nube de Shenzhen. Su arquitectura está compuesta por aproximadamente 14 millones de núcleos basados en tecnología Arm, alcanzando un rendimiento inicial de 2,198 exaflops en el test HPL (High-Performance Linpack).
Este resultado representa un aumento del 20% respecto a la capacidad de El Capitan, que llegó a 1,809 exaflops. Sin embargo, a pesar de perder el primer lugar, El Capitan, junto con Frontier, Aurora y JUPITER Booster, mantienen posiciones destacadas en el segundo al quinto lugar respectivamente, consolidando la presencia de Estados Unidos con tres de los cinco superordenadores más potentes del mundo.
Detalles técnicos detrás de LineShine
El sistema de LineShine está basado en la plataforma “LingKun”, que integra procesadores LX2 con 304 núcleos cada uno, funcionando a una frecuencia de 1,55 GHz. Para la comunicación interna, emplea la interconexión propia LingQi y utiliza el sistema operativo Kylin, desarrollado en China.
Aunque el Shenzhen Cloud Computing Centre no ha especificado el fabricante de los procesadores LX2, análisis independientes realizados por Jon Peddie Research sugieren una fuerte vinculación con Huawei, señalando que el LX2 podría ser un diseño exclusivo de esta compañía tecnológica.
Además de liderar el benchmark HPL, LineShine también se posiciona en primer lugar en el ranking HPCG (High-Performance Conjugate Gradient), donde alcanzó un rendimiento de 22 petaflops. A diferencia de HPL, que mide la velocidad máxima de cálculo, el HPCG evalúa el desempeño real en tareas que consideran la transferencia interna de datos y el rendimiento de memoria, reflejando mejor la potencia práctica del sistema.
Por otro lado, en el test HPL-MxP, que mide distintas dimensiones del rendimiento, LineShine debutó en cuarta posición con 7,92 exaflops. Top500 atribuye esta modesta cifra a que el diseño del superordenador es exclusivamente basado en CPU, sin la ayuda de aceleradores.
Un superordenador basado únicamente en CPU
Una de las características más llamativas de LineShine es que prescinde totalmente de aceleradores gráficos (GPU) o aceleradores programables (APU), una configuración poco común en los sistemas más potentes del mundo. Según informó Tom’s Hardware a principios de año, solo unos pocos superordenadores adoptan arquitecturas centradas exclusivamente en CPUs. Un ejemplo de esta tendencia es el superordenador japonés Fugaku, desarrollado por Riken y Fujitsu.
Esta opción puede estar motivada por las restricciones impuestas por Estados Unidos, que prohíben algunas exportaciones de chips a fabricantes chinos, dificultando así la inclusión de ciertas tecnologías aceleradoras en sus sistemas.
En palabras de la organización Top500, “la lista demuestra que no existe una única vía tecnológica dominante para alcanzar el liderazgo en computación de alto rendimiento. Los fabricantes exploran diferentes combinaciones de CPU, GPU, APU y aceleradores personalizados junto con variadas soluciones de interconexión y diseño de sistemas”.