El panorama del streaming en Estados Unidos está a punto de experimentar una transformación significativa. Fox Corporation ha confirmado la compra de Roku en una operación valorada en unos 22.000 millones de dólares, que se realizará mediante una combinación de efectivo y acciones. La oferta implica un pago de 160 dólares por acción, lo que representa la mayor incursión de Fox en el sector digital hasta la fecha.
Esta fusión unirá dos de las plataformas líderes en streaming gratuito con publicidad: Tubi, propiedad de Fox, y The Roku Channel. La unión de ambas crea un competidor directo de gran peso que solo queda por detrás de gigantes como YouTube y Netflix en cuanto a tiempo de visualización en Estados Unidos.
Actualmente, tanto Tubi como The Roku Channel cuentan con millones de usuarios activos que acceden a contenidos bajo demanda sin coste directo, financiados mediante anuncios. Al combinar sus catálogos y audiencias, Fox busca fortalecer su posición en un mercado cada vez más competitivo y dominado por las plataformas de suscripción y los servicios híbridos.
La operación, cuyo cierre está previsto para la primera mitad de 2027, dependerá de la aprobación de los organismos regulatorios pertinentes, que deberán validar el impacto que esta consolidación tendrá en la competencia y el consumidor.
El acuerdo forma parte de una estrategia más amplia por parte de Fox para ampliar su presencia digital y diversificar sus fuentes de ingresos, especialmente en el terreno del streaming, donde la batalla por la atención del público se intensifica día a día.
Roku, conocido por sus dispositivos y plataforma que facilita el acceso a múltiples servicios de streaming, aporta a Fox una infraestructura tecnológica robusta y una amplia base de usuarios, incluyendo la plataforma The Roku Channel, que ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años.
La combinación con Tubi permitirá a Fox ofrecer una oferta integrada mucho más atractiva para anunciantes y consumidores, potenciando el modelo de streaming AVOD (video bajo demanda con publicidad), que gana terreno frente a las suscripciones tradicionales.
En resumen, esta adquisición redefine el escenario del entretenimiento digital, aportando una propuesta audiovisual más unificada y competitiva que podría cambiar el modo en que millones de usuarios consumen contenido en sus televisores.