La empresa tecnológica Harness anunció el jueves la adquisición de la fábrica de software Cosmos, el CLI Auggie y el motor de contexto de código de Augment Code, en una operación cuyo importe no fue revelado. Esta incorporación suma agentes autónomos de programación a la plataforma de entrega de software de Harness, que hasta ahora se especializaba en testing y despliegue.
Según explicaron desde Harness, Cosmos pasará a llamarse Harness Cosmos Software Factory Agent y se prevé conectar la comprensión del código de Augment con el historial de entregas de Harness. Esta integración permitirá que los agentes de codificación aprendan de los errores ocurridos en despliegues anteriores y reciban retroalimentación de los sistemas posteriores cuando las modificaciones no superen las validaciones. Aunque Cosmos ya está disponible, estas capacidades aún no se han implementado en el producto final.
El CEO de Harness, Jyoti Bansal, destacó que «el impacto de la inteligencia artificial en el software no se medirá por la cantidad de código generado, sino por cuánto software valioso llega a los clientes». La operación se produce tras una investigación interna que reveló el denominado «paradigma de velocidad de la IA», que evidencia cómo acelerar la generación de código puede sobrecargar procesos de prueba y liberación que no evolucionan al mismo ritmo.
Funcionamiento interno de la fábrica Cosmos
La plataforma Cosmos automatiza todo el recorrido desde un requisito o informe de error hasta la generación de una pull request. Sus agentes escriben y prueban código dentro de máquinas virtuales aisladas, además de poder detectar fallos en validaciones y comentarios en solicitudes de integración existentes para modificar el código con base en las observaciones previas.
Los equipos pueden bifurcar y adaptar los agentes según sus flujos de trabajo, y el motor de contexto de código de Augment extrae información relevante del repositorio mientras trabajan. Igor Ostrovsky, cofundador y CTO de Augment Code, explicó que su objetivo es aplicar IA a todo el ciclo de desarrollo de software, comenzando por una codificación consciente del contexto, para que la intervención humana se limite a decisiones que realmente requieran juicio.
La supervisión humana sigue siendo clave
A pesar de esta automatización, los desarrolladores mantienen la responsabilidad de aprobar y fusionar los cambios. Bansal señaló que los equipos pueden decidir qué tareas delegar completamente a agentes y cuáles deben pasar por revisión humana. Cosmos permanece por ahora accesible a través del sitio de Augment mientras Harness trabaja en su integración total dentro de su plataforma más amplia.
De los errores a las soluciones automáticas
Uno de los grandes planes en Harness es conectar el motor de contexto de código de Augment con su Software Delivery Knowledge Graph, para que Cosmos pueda acceder al historial de despliegues y a informes de seguridad al trabajar en modificaciones. Esto permitiría que los agentes analicen fallos y determinen automáticamente qué corregir.
Bansal comentó que cuando los agentes encargados de pruebas, seguridad o despliegue identifican un problema, envían la información detallada a Cosmos para su corrección. Así, un fallo en producción podría volver automáticamente a Cosmos para ser revisado y corregido sin que un desarrollador tenga que diagnosticarlo manualmente ni generar tareas adicionales.
No obstante, la empresa no ha fijado una fecha oficial para esta integración ni ha detallado cómo se transferirá el contexto entre el motor de contexto de código y la base de conocimientos de entrega, ni cómo accederán los agentes a la información relevante de ambos sistemas.
Control de permisos y seguridad de los agentes
Harness tiene previsto incluir a Cosmos dentro de sus controles de identidad y políticas para agentes, aunque aún no ha aclarado cómo se gestionarán los permisos entre ambas plataformas. Esto cobra especial importancia en el contexto actual, donde actores como Microsoft dotan a sus agentes Copilot con identidades propias.
Los agentes de Cosmos ya operan en máquinas virtuales aisladas y cuentan con puntos configurables para revisiones, pero no está claro qué datos de producción pueden manejar ni qué acciones automatizadas pueden ejecutar. Estas limitaciones requieren atención cuidadosa, sobre todo tras un incidente en el sector donde agentes de codificación filtraron más de 13,000 capturas de pantalla en procesos estándares sin que hubiera acceso malicioso.